Aerie x Fundación CIMA: alianza que transforma vidas
La alianza Aerie x Fundación CIMA es un recordatorio poderoso de que hablar de cáncer de mama no es solo cuestión de estadísticas, sino de historias reales que se transforman gracias a la detección oportuna y al acompañamiento integral. Por tercer año consecutivo, la marca Aerie refuerza su compromiso con la fundación a través de un donativo económico que se traduce en acceso a estudios, prótesis, medicamentos, terapias y sobre todo: esperanza.

Aerie x Fundación CIMA: cuando el donativo se convierte en acción
El apoyo financiero de Aerie permite que Fundación CIMA, creada en 2002 por Alejandra de Cima tras superar su propia batalla contra la enfermedad, pueda continuar con su misión: que nadie viva el cáncer de mama en soledad o sin recursos. Y los números hablan por sí solos: más de 26 mil donaciones de insumos médicos, cerca de 49 mil consultas, diagnósticos y medicamentos entregados a precios preferentes.
Además, el emblemático CIMABús recorre comunidades marginadas para realizar mastografías a mujeres que de otro modo no tendrían acceso a este estudio. Una acción que literalmente puede cambiar el rumbo de una vida, porque cuando se detecta a tiempo, el cáncer de mama tiene un pronóstico muy diferente.

Aerie x Fundación CIMA: Real Talk con voz propia
El 9 de octubre se llevó a cabo una nueva edición de las Aerie Real Talks, espacios íntimos donde la comunidad se encuentra cara a cara con historias de lucha y resiliencia. En esta ocasión participaron Ivett Vivas, sobreviviente de cáncer de mama, y Mafer Medina, integrante del Aerie Real Squad, quienes compartieron con honestidad lo que significa vivir, enfrentar y hablar de esta enfermedad.
Durante la charla, se subrayó un punto clave: el cáncer de mama no se previene, se detecta. La diferencia está en acciones simples y constantes como la autoexploración mensual, las revisiones clínicas desde los 25 años y la mastografía después de los 40 o antes si hay indicación médica.

Pero lo más poderoso fue la forma en la que ambas panelistas hablaron de vulnerabilidad, autoestima y comunidad. Porque sí, el cáncer de mama es también una lucha emocional, social y económica.
En una entrevista exclusiva con Zero Magazine, Ivett Vivas y Mafer Medina compartieron las batallas menos visibles de esta enfermedad. Ivett habló con franqueza de los costos ocultos: desde prótesis hasta pelucas, insumos y medicamentos que suelen ser inaccesibles para muchas mujeres. “Acudir a la fundación es encontrar refugio, no solo emocional, sino también práctico. Ahí puedes sentirte acompañada, comprendida y apoyada con lo que necesitas para atravesar el proceso”, explicó.
Por su parte, Mafer resaltó el valor de la psicooncología: “Así como existen oncólogos que tratan el cuerpo, también hay especialistas que atienden la mente y las emociones. Su papel es fundamental porque no cualquiera puede brindar ese acompañamiento”.
Aerie x Fundación CIMA: mitos, verdades y testimonios
Durante la conferencia, se habló con total claridad sobre los mitos que rodean al cáncer de mama. Uno de los más comunes: “si soy joven no me puede pasar”. Sin embargo, Ivett compartió cómo recibió su diagnóstico a los 31 años, rompiendo con esa falsa creencia. Otro mito frecuente es que el cáncer aparece de un día para otro, cuando en realidad puede desarrollarse de manera silenciosa durante 5 o 10 años antes de ser detectable.
También se explicó que el simple hecho de tener senos convierte a todas las mujeres —y a algunos hombres— en población de riesgo. Por eso no se puede hablar de prevención, sino de detección temprana como la verdadera clave.

Las panelistas y representantes de la fundación insistieron en que ningún síntoma debe ignorarse: secreción del pezón, cambios en la textura de la piel, bultos, dolor fuera de lo normal o hundimientos. Cada señal es motivo suficiente para acudir a un especialista. Y lo ideal es hacerlo con oncólogos especializados en mama, ya que no todos los médicos están preparados para identificar los primeros signos de la enfermedad.
Moda que empodera
Más allá de los diagnósticos y las estadísticas, hay una dimensión muy humana: sentirse bien con el propio cuerpo en medio de un proceso que suele ser doloroso y desafiante. Ivett compartió que después de su mastectomía, encontrar ropa interior en Aerie fue un alivio inesperado: “Sus bralettes me permiten colocar la prótesis y sentirme cómoda, linda y tranquila. El cáncer ya es bastante complejo; tener alternativas que se adapten a mi cuerpo hace todo más llevadero”.

Mafer coincidió en que la moda puede ser una herramienta terapéutica: “La ropa interior es una segunda piel. Sentirte bien con lo que usas incrementa tu autoestima y refuerza tu autenticidad. Y Aerie tiene esa mezcla de comodidad, sensualidad y belleza que ayuda en el proceso de aceptación”.
Este enfoque conecta con el ADN de Aerie, que desde siempre ha defendido el poder de lo real, celebrando cuerpos diversos y autenticidad sin filtros.
Vulnerabilidad como revolución digital
Otro tema importante fue el rol de las redes sociales. En un mundo que constantemente impulsa imágenes de perfección y fortaleza, hablar de vulnerabilidad y autocuidado es casi un acto revolucionario. “Amarte a ti misma no siempre es glamuroso. A veces implica aceptar cicatrices, contar tu historia o pedir ayuda”, dijo Ivett.
Para ella, narrar su experiencia públicamente es terapéutico, pero también es una forma de tender puentes: “Si alguien que me escucha se explora después de esta charla, entonces valió la pena”.

Mafer lo reforzó desde la perspectiva digital: “No importa si tienes mil o un millón de seguidores, cada publicación puede impactar en alguien que lo necesita. Usar nuestras plataformas con responsabilidad es fundamental para cambiar estadísticas y salvar vidas”.
La alianza que sí cambia realidades
La alianza Aerie x Fundación CIMA no es un gesto superficial. Es un puente entre moda, salud y comunidad que permite que miles de mujeres y hombres tengan acceso a diagnósticos, apoyo emocional y tratamientos más accesibles. Es también un espacio para romper mitos, hablar de vulnerabilidad y empoderar a través de la información y la autenticidad.
En un país donde la detección tardía sigue costando miles de vidas al año, esta colaboración demuestra que cuando una marca decide usar su plataforma para algo más que vender, los resultados trascienden la moda. Porque sí, los bralettes cómodos y bonitos importan, pero lo que realmente deja huella es que detrás de cada compra y cada donativo haya más historias de detección oportuna, más comunidades alcanzadas por el CIMABús y más mujeres que puedan mirarse al espejo con orgullo y esperanza.
