STREET FIGHTER PUSH START
El momento llegó: Street Fighter Push Start encendió el hype global tras su aparición sorpresa en The Game Awards, y sí, todo apunta a que esta adaptación va a pegar directo en la nostalgia… pero con energía totalmente nueva. La película de Street Fighter no solo trae de vuelta a los íconos del arcade, también los reinventa para una audiencia que creció entre controles, streams y cultura pop digital.
Con estreno confirmado para 2026, el primer adelanto dejó claro que esto no es una adaptación cualquiera. Es un homenaje visual, intenso y lleno de referencias para quienes saben que un Hadouken bien puesto es historia pura.
Street Fighter Push Start revive el arcade
Desde el primer segundo del teaser, Street Fighter Push Start se siente como entrar a una máquina de arcade en 1993… pero con gráficos de cine actual. La historia se sitúa en ese año clave y reúne a Ryu y Ken —interpretados por Andrew Koji y Noah Centineo— obligándolos a volver al combate cuando Chun-Li aparece con una misión que lo cambia todo: el Torneo Mundial de Luchadores.
Además, lo que parecía solo una competencia se convierte rápidamente en algo más oscuro. Una conspiración mortal, rivalidades del pasado y decisiones que podrían terminar en un auténtico Game Over. Esta mezcla de acción, drama y peleas cuerpo a cuerpo le da a Street Fighter Push Start una vibra mucho más profunda que solo golpes espectaculares.
Street Fighter Push Start y su cast épico
Por otro lado, uno de los puntos más comentados de Street Fighter Push Start es su elenco completamente inesperado. Desde figuras del cine y la televisión hasta estrellas del deporte y la música, cada personaje icónico tiene un rostro que sorprende.

Jason Momoa no solo interpreta a Blanka, también funge como productor, dejando claro que este proyecto va en serio. A eso se suman Joe “Roman Reigns” Anoai como Akuma, David Dastmalchian como M. Bison, Cody Rhodes como Guile y Callina Liang como Chun-Li, entre muchos otros. En total, 17 personajes clásicos hacen su aparición, cada uno con su propio póster y estética cuidada.
Sin embargo, más allá del fan service, el casting apunta a algo más grande: darle personalidad y peso narrativo a luchadores que durante años solo conocimos por sprites y combos.
Además, la dirección corre a cargo de Kitao Sakurai, quien promete llevar la energía del videojuego a la gran pantalla sin perder el espíritu original. Hadoukens, patadas circulares, combates intensos y una estética que conecta directamente con la cultura gamer son parte esencial de esta propuesta.
Por si fuera poco, la producción une fuerzas pesadas: Paramount Pictures, Legendary Pictures y Capcom, lo que garantiza respeto por el material original y una ejecución de alto nivel. Street Fighter Push Start no busca “adaptar” el juego, sino expandir su universo.
Finalmente, esta película se perfila como uno de los estrenos más esperados para quienes crecieron jugando, viendo torneos o simplemente reconociendo a Ryu y Chun-Li como íconos culturales. Street Fighter Push Start no es solo una película: es un botón de inicio directo a la memoria colectiva del gaming.
