Regresa bazar ROOM 333 con su tercera edición con la experiencia Coffee party, une música, diseño y gastronomía el 31 de enero y 01 de febrero en la Anzures.
Si te laten los planes que mezclan diseño, música rica y comida que sí se antoja, esto te interesa. Room 333 regresa con su tercera edición y lo hace subiendo el nivel con una experiencia que se siente fresca, consciente y muy bien curada: Coffee Party. El punto de encuentro será el 31 de enero y 01 de febrero en la colonia Anzures, un spot que por dos días se transforma en el epicentro creativo de la ciudad.
Desde hace tiempo, Room 333 dejó de ser solo un bazar. Se convirtió en un lugar donde pasan cosas: ideas, conexiones, descubrimientos y muchas conversaciones alrededor de proyectos hechos con intención. Aquí no se trata solo de comprar, sino de conocer quién está detrás de cada marca y por qué su propuesta vale la pena.
Además, el evento reúne a más de 3,000 personas por día, todas con algo en común: ganas de vivir experiencias diferentes, apoyar talento local y pasarla bien sin caer en lo de siempre. Esa vibra es justo lo que ha hecho que Room 333se consolide como uno de los showrooms–bazar más relevantes del panorama creativo en México.
Un punto de encuentro creativo
Para empezar, la curaduría es clave. Más de 60 marcas y emprendedores mexicanos se reúnen en un mismo espacio donde la moda, el arte, la joyería, la ilustración y la gastronomía conviven sin forzar nada. Todo fluye. Cada stand tiene personalidad y cuenta una historia distinta, lo que hace que recorrer Room 333 se sienta como una experiencia visual constante.

Por otro lado, este evento funciona como una plataforma real de brand awareness. Las marcas no solo venden, conectan. Conocen a su público, reciben feedback directo y construyen comunidad. Eso hace que Room 333 no sea un evento aislado, sino parte de un ecosistema creativo que sigue creciendo.
La experiencia Coffee Party
Ahora bien, la gran protagonista de esta edición es la temática Coffee Party. Aquí el café deja de ser solo una bebida y se convierte en ritual social. Música en vivo o sets relajados, aromas que acompañan el recorrido y una atmósfera que invita a quedarte, platicar y descubrir sin prisas.
En lugar de planes nocturnos intensos, Coffee Party propone encuentros diurnos más conscientes, donde el diseño y la gastronomía se disfrutan con calma. Room 333 entiende que celebrar también puede ser de día, sin alcohol y con experiencias que sí conectan.
Asimismo, habrá activaciones especiales como talleres de joyería, velas, arte en vivo y hasta un museo de bicicletas vintage. Cada experiencia suma capas al evento y refuerza la idea de que aquí no vienes solo a ver, vienes a vivirlo.
Finalmente, si buscas un plan diferente para cerrar enero, rodearte de talento mexicano y descubrir nuevas marcas antes de que exploten, Room 333 es el lugar. Dos días, muchas historias y una Coffee Party que redefine cómo se vive un bazar creativo en la ciudad.

