NABOA Tulum cambia las reglas
Tulum ya no se trata de ir a ver y ser visto. Hoy, el verdadero flex es encontrar lugares que te devuelvan el centro, y NABOA Tulum llega justo en ese punto del mapa emocional. No grita lujo, no persigue tendencias y no quiere ser viral: su propuesta es clara, honesta y muy bien ejecutada. Aquí se viene a bajar revoluciones y subir la calidad del descanso.

Este hotel boutique aterriza en la Riviera Maya como la primera pieza de un concepto global de hospitalidad que apuesta por lo esencial. Pocas habitaciones, diseño con intención y experiencias que no saturan. Todo se siente pensado para quienes ya entendieron que descansar bien también es una forma de lujo.
NABOA Tulum y el lujo que sí se disfruta
A diferencia de otros hoteles de la zona, NABOA Tulum no intenta impresionar desde el exceso. Su fuerza está en el equilibrio. La arquitectura se integra al paisaje con materiales locales y técnicas tradicionales como el chukum, logrando espacios frescos, orgánicos y visualmente limpios.

El diseño interior suma capas de identidad a través de piezas artesanales mexicanas: textiles, cerámicas, luminarias y mobiliario creado especialmente para el hotel. Todo convive sin competir, creando una atmósfera cálida que se siente auténtica, no montada.
Además, su escala íntima —solo 10 suites— permite una experiencia mucho más personalizada. Aquí no hay multitudes ni prisas, solo espacios que invitan a quedarse un rato más.
NABOA Tulum se vive, no se recorre
Por otro lado, hospedarse en NABOA Tulum es entender que el plan no es hacer mil cosas, sino hacerlas bien. Las suites están diseñadas para quedarse: terrazas privadas, duchas que conectan interior y exterior, y una distribución que favorece el descanso real.

El corazón del hotel es su área común, donde el salón principal se abre hacia el jardín y la piscina de forma natural. Es un espacio pensado para leer, conversar o simplemente no hacer nada sin culpa.
En cuanto al bienestar, la propuesta es clara y sin rigidez. Yoga, prácticas de relajación con cuencos, barré y masajes inspirados en técnicas mayas forman parte de una experiencia que busca reconectar, no imponer rutinas.
NABOA Tulum también entiende el placer
Finalmente, la experiencia se completa con LU_LO, el restaurante del hotel. Bajo la dirección del chef Carlos Bordonave, la cocina apuesta por ingredientes de temporada y recetas que reconfortan sin caer en lo predecible.
Desde desayunos bien pensados hasta cenas de tres tiempos, la propuesta fluye con el día. A esto se suma una carta de cocteles creada por Koki Yokoyama, ganador de World Class México 2024, donde ingredientes locales y técnicas contemporáneas se combinan con mucha personalidad.

Además, el servicio de concierge diseña experiencias a medida: cenotes, zonas arqueológicas o actividades acuáticas, siempre priorizando proveedores locales y experiencias bien curadas.
En conclusión, NABOA Tulum representa una nueva forma de viajar: más consciente, más íntima y mucho más alineada con quienes buscan lujo sin ruido. Un lugar para pausar, reconectar y recordar que viajar también puede ser un acto de cuidado personal.
