Sebastian Kahuna apuesta por las series verticales en México
Hace unos años parecía imposible imaginar que una serie pudiera estar pensada para verse casi exclusivamente desde el teléfono. Hoy ya es bastante normal encontrarnos con historias contadas en capítulos de pocos minutos mientras hacemos scroll, esperamos el café o tenemos cinco minutos libres.
Ese es precisamente el formato al que ahora se está sumando Sebastian Kahuna, actor, director y empresario, quien comienza una nueva etapa de su carrera en México detrás de la cámara, apostando por la dirección de series verticales.
Después de trabajar en proyectos audiovisuales en distintos países y de pasar tanto frente como detrás de las cámaras, Kahuna llega a un formato que está cambiando la manera en la que consumimos ficción y que, sobre todo, está obligando a los creadores a pensar las historias desde una pantalla completamente diferente.

¿Qué son exactamente las series verticales?
Si últimamente has visto una ficción en formato de pantalla completa mientras haces scroll en el celular, probablemente ya te encontraste con alguna.
A diferencia de las series tradicionales, las producciones verticales están pensadas desde el inicio para verse en el teléfono, generalmente con una proporción de pantalla mucho más alta y capítulos breves que buscan mantener la atención del espectador de una manera muy distinta.
No se trata simplemente de agarrar una serie convencional y recortarla para que quepa en el celular.
La narrativa, los encuadres, el ritmo e incluso la manera en que se presentan los personajes tienen que pensarse para ese formato.
Y ahí está justamente uno de los retos que Kahuna decidió aceptar.
Del cine tradicional a la pantalla del teléfono
La experiencia de Sebastian Kahuna se ha desarrollado entre la actuación, la dirección y la producción audiovisual, incluyendo proyectos vinculados con Hollywood y su participación en el Festival de Cine de Cannes.
Ahora, esa experiencia se encuentra con una generación de contenidos que tiene reglas completamente diferentes.
El propio Kahuna lo resume así:
“Nunca hay que tener miedo de lo nuevo. El cine evoluciona, el público evoluciona y nosotros, como creadores, tenemos que evolucionar también”.
Y creo que esa frase explica bastante bien por qué este cambio de formato no necesariamente significa alejarse del cine.
Más bien se trata de descubrir cómo contar una historia cinematográfica en un espacio completamente diferente.
México es una parte importante de esta nueva etapa
Aunque Kahuna ha desarrollado proyectos en diferentes países, su llegada a la producción de series verticales tiene un significado especial en México.
El director destaca el talento que existe en el país y el crecimiento de su industria audiovisual, además de su interés por trabajar con nuevas generaciones de creadores.
“México tiene un talento impresionante y una industria que no deja de crecer. Quiero hacer más proyectos aquí, trabajar con nuevos talentos y, sobre todo, contar historias que conecten con el público mexicano”, señala.
Y eso resulta especialmente interesante en un momento en el que México se ha convertido en un punto importante para diferentes tipos de producción audiovisual.
Para Kahuna, el objetivo no es únicamente llegar a producir en el país, sino construir historias que tengan una conexión real con el público mexicano.
Una nueva generación también está cambiando la forma de contar historias
Las series verticales tienen algo que las diferencia inmediatamente de las producciones que tradicionalmente vemos en televisión o plataformas de streaming: la relación con el espectador es mucho más cercana al lenguaje de las redes sociales.
Estamos acostumbrados a consumir contenido en fragmentos pequeños, pasar rápidamente de una historia a otra y decidir en cuestión de segundos si algo consiguió nuestra atención.
Por eso, contar una historia en vertical requiere pensar de otra manera.
Cada encuadre importa.
El ritmo cambia.
Los primeros segundos pueden ser determinantes.
Y la historia tiene que funcionar incluso cuando el espectador está sosteniendo el teléfono con una mano mientras hace otras diez cosas al mismo tiempo.
Para alguien con experiencia en el lenguaje cinematográfico tradicional, ese cambio representa un reto bastante interesante.

La pantalla cambia, pero la historia sigue siendo lo importante
A pesar de estar entrando en un formato completamente diferente, Kahuna tiene claro que hay algo que no debería cambiar: la necesidad de contar una buena historia.
“Una buena historia sigue siendo una buena historia”, afirma el director.
Y quizá ahí está la parte más interesante de esta transición.
Porque las plataformas cambian, las pantallas cambian y la duración de los capítulos puede cambiar, pero seguimos buscando exactamente lo mismo: personajes que nos interesen, conflictos que nos enganchen y una historia que nos dé razones para ver el siguiente episodio.
La diferencia está en encontrar la manera de hacerlo dentro de un formato que nació prácticamente al mismo tiempo que nuestros hábitos de consumo actuales.
¿Qué viene para Sebastian Kahuna?
Por ahora, esta incursión en las series verticales representa una nueva etapa para el actor y director en México, pero también puede convertirse en el comienzo de una presencia mucho más constante dentro de la industria audiovisual del país.
Su apuesta combina la experiencia del lenguaje cinematográfico tradicional con una generación de contenidos que nació directamente para el teléfono.
Y eso abre una pregunta bastante interesante: ¿qué pasa cuando alguien acostumbrado a pensar en cine empieza a contar historias para una generación que prácticamente vive dentro de una pantalla vertical?
Probablemente tendremos que esperar a ver sus próximos proyectos para descubrirlo.
Pero una cosa sí queda clara: el formato podrá cambiar todo lo que quiera; la historia todavía tiene que conseguir que nos quedemos a verla.
