Costalegre y Puerto Vallarta: una ruta de romance entre playas, gastronomía y experiencias exclusivas
Entre paisajes del Pacífico, hoteles frente al mar y cenas que invitan a compartir, Costalegre y Puerto Vallarta muestran por qué Jalisco es un destino atractivo para quienes buscan una escapada romántica. Ambos lugares ofrecen distintas maneras de vivir el romance: desde la tranquilidad de las playas y el contacto con la naturaleza hasta experiencias de hospitalidad, gastronomía y bienestar.
Durante un viaje de familiarización (FAM) realizado del 25 al 29 de septiembre de 2026, representantes de medios conocieron una selección de espacios turísticos, hoteles, restaurantes y actividades que permiten explorar la oferta de estos destinos para parejas y viajeros interesados en experiencias especiales.
Costalegre: desconexión frente al Pacífico
Costalegre destaca por sus paisajes costeros y una atmósfera que invita a bajar el ritmo. Para quienes buscan una escapada lejos de las zonas urbanas más concurridas, la región ofrece opciones para combinar descanso, gastronomía y tiempo frente al mar.
Uno de los lugares visitados fue Wana Wana Beach Club, ubicado en Boca de Iguanas. Su propuesta se enfoca en disfrutar del entorno costero en un ambiente relajado, con el sonido del Pacífico como parte de la experiencia.
La ruta también incluyó Hotel Tilmacalli, una alternativa vinculada con la serenidad de la playa y el contacto con la naturaleza. La experiencia de la zona se complementa con paradas gastronómicas como el restaurante La Pérula y Cande’s, en Tehuamixtle, que forman parte del recorrido por la oferta local.
Más que concentrar la visita en una sola actividad, Costalegre permite construir una escapada alrededor de pequeños momentos: caminar por la arena, disfrutar de la costa y descubrir la cocina de la región.

Puerto Vallarta: hospitalidad, bienestar y cenas con vistas
En Puerto Vallarta, el viaje puso el foco en una oferta turística que combina alojamiento, gastronomía, bienestar y actividades para distintos tipos de viajeros.
Velas Vallarta, resort todo incluido frente a la playa y con vistas a la Bahía de Banderas, fue uno de los puntos centrales del programa. La visita incluyó una cena de bienvenida encabezada por Thalía Rodríguez, gerente de Relaciones Públicas; un recorrido por las instalaciones y una comida botanera preparada por el chef Adán Macin.
El hotel también cuenta con propuestas relacionadas con el romance, como sus servicios para bodas, además de AMET Spa, orientado al descanso y al bienestar. Para quienes desean pasar tiempo junto al mar, TAU Beach Club suma otra opción dentro de la oferta de experiencias costeras del destino.
La gastronomía fue otro de los ejes del recorrido. La Cappella, conocida por su propuesta con vistas a la ciudad y la bahía, e ICÚ formaron parte de las visitas programadas, ampliando el panorama de restaurantes que pueden complementar una escapada en pareja.
Naturaleza y nuevas formas de explorar el destino
El itinerario también incluyó una experiencia en River Park y un recorrido por diferentes zonas de Puerto Vallarta acompañado por Tatiana Meneses. Estas actividades permiten considerar alternativas más allá del hotel y la playa, integrando la exploración del entorno a la estancia.
La combinación de naturaleza, gastronomía y hospitalidad abre distintas posibilidades para organizar viajes de aniversario, propuestas de matrimonio, lunas de miel o simplemente unos días de descanso compartido.

Dos destinos, diferentes maneras de vivir el romance
Costalegre y Puerto Vallarta ofrecen experiencias complementarias. El primero invita a descubrir una costa de ritmo tranquilo, playas y propuestas locales; el segundo suma una infraestructura turística con resorts, spas, beach clubs, restaurantes y actividades variadas.
Para planear una visita, se puede consultar la información turística de Costalegre y Puerto Vallarta, además de revisar directamente los servicios y la disponibilidad de cada establecimiento.
La ruta demuestra que una escapada romántica no depende de un solo escenario: puede construirse entre el paisaje, la mesa, el bienestar y las experiencias que cada pareja elige compartir.
