MÁTATE, AMOR LLEGA A MUBI ESTE 23 DE DICIEMBRE
Hay películas que no buscan agradar, sino sacudir. Mátate, amor es justo eso: una historia intensa, cruda y profundamente humana que llega en exclusiva a MUBI este 23 de diciembre para quedarse resonando mucho después de que aparezcan los créditos finales.
Dirigida por Lynne Ramsay, una de las cineastas más provocadoras y sensibles del cine contemporáneo, esta película se aleja de los relatos románticos tradicionales para explorar el amor desde un lugar incómodo, real y sin filtros. Aquí no hay idealización: hay contradicción, deseo, agotamiento y una energía vital que se niega a desaparecer.
Desde el primer momento, Mátate, amor plantea una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando el amor no salva, pero tampoco destruye del todo? La respuesta se construye a través de Grace, una mujer que intenta encontrarse a sí misma mientras la maternidad, el aislamiento y la relación de pareja la empujan a un límite emocional constante.
Además, el entorno rural en el que se desarrolla la historia no es solo un escenario, sino un reflejo del estado mental de la protagonista. El silencio, la distancia y la rutina amplifican cada emoción, haciendo que lo cotidiano se vuelva intenso y, a veces, abrumador.

Mátate, amor como retrato emocional femenino
Jennifer Lawrence entrega una de las interpretaciones más potentes de su carrera. Su Grace no es frágil ni pasiva; es contradictoria, impulsiva y ferozmente viva. Mátate, amor no presenta a su protagonista como alguien rota, sino como alguien que se rehúsa a desaparecer dentro de los roles que se esperan de ella.
Por otro lado, la relación con Jackson, interpretado por Robert Pattinson, se construye desde lo real: amor genuino que convive con frustración, deseo y desconexión. No hay villanos claros, solo personas intentando entenderse mientras todo cambia demasiado rápido.
La cámara de Ramsay acompaña este proceso con una mirada íntima, casi visceral. Cada plano parece capturar pensamientos no dichos, emociones que no saben cómo salir, momentos pequeños que pesan más de lo esperado.

Mátate, amor y el cine que no se explica solo
Asimismo, esta película no se preocupa por explicarlo todo. Confía en la audiencia, en su sensibilidad y en su capacidad de incomodarse. Mátate, amor se siente más como una experiencia que como una historia tradicional, y ahí radica su fuerza.
No es casualidad que haya sido estrenada en Cannes ni que haya acumulado nominaciones y premios en festivales internacionales. La fotografía y la supervisión musical refuerzan ese tono emocional que se queda en el cuerpo, no solo en la mente.
Finalmente, su llegada exclusiva a MUBI la coloca en el lugar perfecto. Es una película para quienes buscan cine que provoque, que incomode y que se sienta honesto. Para quienes saben que amar también puede ser caótico, intenso y contradictorio.
Mátate, amor no ofrece respuestas fáciles, pero sí una verdad poderosa: a veces, perderse también es una forma de encontrarse.

