Encanto parisino que brilla
Hay algo irresistible en París, incluso cuando cabe en la palma de la mano. Este invierno, Roger Vivier demuestra que el lujo también puede ser lúdico con una propuesta que convierte el encanto parisino en una experiencia casi de cuento: miniaturas, brillo sutil y accesorios que parecen salidos de un sueño chic.
La nueva campaña navideña de la Maison toma la magia de las fiestas y la transforma en un universo delicado donde la elegancia no se siente lejana, sino cercana, juguetona y profundamente estética. Aquí, cada detalle importa y cada pieza cuenta una historia.
Porque sí, el encanto parisino no es solo una ciudad: es una actitud.

Desde el primer vistazo, la propuesta se siente como abrir una caja musical sofisticada. Una versión mini de la Maison Vivier se convierte en escenario de celebración, renovación y estilo, recordándonos que la moda también puede ser fantasía bien hecha.
Encanto parisino en versión mini
La campaña, ideada por Gherardo Felloni, encuentra su corazón en una miniatura creada por el artista francés Nicolas Pierre. Esta réplica de la Maison no es solo decorativa: es un símbolo. Un espacio íntimo donde tradición, creatividad y diseño contemporáneo se encuentran sin esfuerzo.

Además, el juego de luz marca el ritmo de la historia. Durante el día, los tonos metálicos y los colores vibrantes anuncian nuevos comienzos. Todo se siente más ligero, más brillante, más optimista. Justo como ese mood de Año Nuevo donde todo parece posible.
Aquí es donde el encanto parisino se vuelve tangible: no como algo rígido, sino como una invitación a celebrar lo nuevo sin soltar lo clásico.
Encanto parisino que se lleva puesto
Ahora bien, los accesorios roban completamente el foco. La icónica hebilla Pilgrim regresa en distintos tamaños y colores, adornando cinturones, bolsos y bailarinas Mary-Jane que elevan cualquier look sin gritar lujo. Es ese tipo de pieza que hace todo el trabajo sin esfuerzo extra.
Asimismo, la reinterpretación de la sandalia Trompette en satén con hebilla de strass se convierte en un statement silencioso. Brilla lo justo, se siente elegante y funciona tanto para fiestas como para esos looks donde quieres verte especial sin exagerar.
Por otro lado, los bolsos de noche acompañan la narrativa con detalles luminosos que reflejan la esencia de la Maison: sofisticación con un twist divertido. El encanto parisino aquí no es serio, es juguetón, refinado y totalmente actual.
Finalmente, esta propuesta confirma algo importante: el lujo de hoy no solo se mira, se siente. Roger Vivier convierte su herencia en un universo vivo, donde la moda se conecta con la imaginación y el deseo de expresarse sin reglas estrictas.
En conclusión, el encanto parisino en miniatura es una declaración clara: celebrar el pasado, abrazar el presente y entrar al nuevo año con piezas que cuentan historias, brillan con intención y se sienten auténticas. Porque cuando la moda logra eso, no necesita exagerar para destacar.

