Cirque du Soleil y Grupo Vidanta presentan el tan esperado estreno mundial de LUDÕ, un espectáculo acuático submersivo en México
Hay espectáculos que se ven y otros que se sienten. Cirque du Soleil LUDÕ México pertenece a la segunda categoría. Su estreno mundial en Nuevo Nayarit no solo marca un momento histórico para el entretenimiento en el país, sino que redefine lo que significa vivir un show en vivo: aquí el agua habla, la luz respira y el público deja de ser espectador para convertirse en parte del sueño.
Presentado por Cirque du Soleil Entertainment Group y Grupo Vidanta, LUDÕ es un espectáculo acuático submersivo con cena incluida que rompe cualquier expectativa previa. No se trata solo de acrobacias impresionantes o tecnología de vanguardia, sino de una experiencia sensorial total donde la narrativa, el arte y la emoción fluyen como una marea constante.
Además, su estreno reunió a figuras internacionales y nacionales que fueron testigos del nacimiento de un nuevo ícono del entretenimiento global, dejando claro que México está jugando en las grandes ligas cuando se trata de experiencias inmersivas.
México y el poder del agua
Cirque du Soleil LUDÕ México nace de una pregunta profunda y muy real: ¿qué pasa cuando la creatividad se pierde? La respuesta se cuenta —o más bien se vive— a través de Ludovico, “El Visionario”, un director teatral que sigue su intuición hasta un cenote místico, donde el agua se convierte en guía, memoria y musa.
En este universo onírico, el escenario se transforma constantemente. Acróbatas emergen y desaparecen como corrientes, bailarines flotan desafiando la gravedad y aerialistas se elevan como recuerdos que se niegan a hundirse. Todo sucede dentro de un teatro diseñado especialmente para esta experiencia, inspirado en una flor de loto de 27 metros de altura que envuelve a casi 700 personas en una inmersión de 360 grados.

Mientras tanto, el agua deja de ser un elemento decorativo para convertirse en un personaje central. Cada movimiento, reflejo y sonido tiene intención. Aquí, el espectáculo no se observa desde fuera: se siente desde dentro.
México como experiencia multisensorial
Por otro lado, LUDÕ no comienza cuando se apagan las luces, sino desde el primer bocado. Antes del espectáculo, los asistentes disfrutan de una cena de tres tiempos diseñada por el equipo culinario de VidantaWorld, pensada como un ritual de transición entre la realidad y el mundo líquido de la historia.
Las copas de cristal se transforman en instrumentos musicales, creando una Orquesta de Cristal colectiva; la música en vivo envuelve el espacio y las luces vibran como reflejos sobre el agua. Es un preámbulo que prepara los sentidos y rompe la barrera entre público y escenario.
Finalmente, esta fusión de gastronomía, arte escénico y tecnología convierte a Cirque du Soleil LUDÕ México en un referente absoluto del entretenimiento inmersivo. Con más de 300 funciones al año, el espectáculo está destinado a convertirse en una parada obligada para viajeros que buscan experiencias únicas, intensas y memorables.
México, con LUDÕ y JOYÀ, se consolida como el único país de América Latina con dos espectáculos residentes de Cirque du Soleil con formato de cena-show, posicionándose como un epicentro creativo a nivel mundial. Aquí, el lujo no es exceso: es emoción, innovación y asombro constante.

