Eliangel: So Cunt De Venezuela al Club Global
Para entrar directo en mood, So Cunt no se siente como un “primer álbum”, se siente como un archivo vivo de todo lo que Eliangel ya pasó antes de llegar aquí. No hay introducción amable ni contexto largo: hay beats, cuerpo y memoria acumulada. La DJ y productora venezolana, radicada en Ciudad de México, suelta este disco cuando ya entendió cómo funciona la noche, la pista y su propio ritmo creativo.

Photo: @dosouto
Hair: @erichlemenz
Makeuo: @makeupbycarojaimes
Stying: @dosouto
DC: @axelescalante
Locación: @ovrzkd
Agencia: @cromtalent
Desde hace años, Eliangel viene construyendo una trayectoria que se mueve rápido y sin pedir validación. Productora, DJ, cantante, rapera, bailarina profesional y creativa multidisciplinaria, su carrera creció entre escenas, ciudades y géneros, siempre con el club como punto de encuentro. So Cunt nace justo ahí: cuando ya no estás probando, sino afirmando quién eres y cómo suenas.
Después de girar por más de ocho países, tocar en festivales como EDC México, Bahidorá y Tecate Pa’l Norte, y pasar por cabinas icónicas como HÖR Berlín y RINSE París, Eliangel decidió condensar todo ese movimiento en música. El resultado no es un disco pulido de laboratorio, sino uno que suena a noches largas, vuelos sin dormir y pistas que se sienten más que se piensan.
So Cunt: club, caos y energía sin editar
A partir de ahí, So Cunt se despliega como un mood continuo. Son 12 tracks que funcionan como flashes: una ciudad distinta, un after eterno, un cuerpo bailando sin reloj. El álbum cruza dance, house, techno, ballroom, guaracha y raptor house sin preocuparse por encajar en una sola escena. Todo gira alrededor del club como lenguaje principal.

En medio del caos controlado, la voz de Eliangel aparece como ancla emocional. Su ADN pop sigue ahí, pero ahora se siente más oscuro, más filoso y más seguro. No hay correcciones innecesarias ni ganas de suavizar el mensaje: So Cunt va de frente y se sostiene en su propia energía.
Sumándose al viaje, las colaboraciones con Swale, Barbara IX, Saga, MATT, Vickilicious, Victoria Volkova, ELNIKDGO, DJ Yirvin, Belmar y Cubagyal expanden el universo del disco sin romper el flow. Cada participación suma textura, acento y perspectiva, como si el álbum fuera una pista compartida entre distintas escenas que se reconocen entre sí.
Más allá del sonido, So Cunt también conecta con todo lo que Eliangel ha levantado fuera del estudio. Desde colectivos como Fino Club hasta su participación en espacios nocturnos como Abrazarnos, Un Club Bonito, Una Disco Guapa, su visión del club siempre ha sido clara: un lugar para existir sin bajarle el volumen a nadie.

So Cunt también se entiende desde un lugar más profundo. El de una mujer venezolana que decidió crear, sostener y expandir su proyecto artístico lejos de su país, en medio de un contexto político, económico y social que durante años ha empujado a toda una generación a migrar, reinventarse y empezar de cero. Nada de esto es menor, y mucho menos casual.
De Venezuela al club global: Eliangel y So Cunt
Desde ese punto, el recorrido de Eliangel cobra otra dimensión. No solo como DJ o productora, sino como artista y empresaria latina que ha sabido convertir la adversidad en estructura, comunidad y visión a largo plazo. Levantar proyectos, habitar escenas nuevas y mantenerse independiente no es solo una elección creativa: es un acto de resistencia y estrategia.

En una industria que todavía pone más obstáculos que puertas abiertas, So Cunt aparece como el resultado de insistir, de no soltar el impulso creativo y de reclamar espacio con trabajo, intuición y carácter. El álbum suena global, sí, pero también carga una historia de origen que se siente en cada track.
Así, el debut de Eliangel no solo marca una nueva etapa musical, sino que confirma algo más grande: que las artistas latinas, migrantes y multidisciplinarias no solo están ocupando la pista, también están redefiniendo cómo se construye poder creativo desde el club hacia el mundo.
Y en ese sentido, So Cunt no es solo un disco para bailar. Es una declaración de presencia. 🔊🖤
















