Celebramos 10 años de Sunday Sunday en Bahidorá con un B2B sin precedentes
Hay celebraciones que no se miden en fechas, sino en memorias. En Bahidorá, el tiempo se siente distinto: la música se escucha con el cuerpo, el río marca el ritmo y la comunidad se convierte en parte del paisaje. En ese espíritu, Sunday Sunday Bahidorá 10 años no es solo un aniversario, es una confirmación de que las cosas hechas con intención sí perduran.
Durante una década, Sunday Sunday ha sido ese espacio donde la pista de baile no tiene prisas y la música electrónica se vive desde un lugar más humano, más conectado con la naturaleza y con quienes te rodean. Este febrero, esa historia se celebra dentro de Bahidorá con dos momentos que ya se sienten legendarios.
Una década bailando sin prisa
Para empezar, hablar de Sunday Sunday Bahidorá 10 años es hablar de encuentros. Diez años de sesiones donde el DJ no está separado del público, donde el beat no domina sino acompaña y donde bailar se vuelve una forma de convivencia. Aquí no se corre de escenario en escenario: se habita el momento.
Además, el aniversario no se siente como un repaso nostálgico, sino como una reafirmación de todo lo que Sunday Sunday representa hoy. Música curada con sensibilidad, un entorno natural que potencia la experiencia y una comunidad que entiende que la fiesta también puede ser consciente.
Por otro lado, Bahidorá es el único lugar donde esta celebración cobra sentido completo. Entre selva, río y arquitectura orgánica, el festival se convierte en un punto de encuentro donde la música deja de ser un producto y se transforma en lenguaje común.

Four Tet B2B Daphni
Además, como parte de esta celebración, llega un momento que redefine el concepto de colaboración: Four Tet B2B Daphni en Bahidorá. Un back to back que no responde a la lógica de los grandes escenarios, sino a la conversación sonora, al intercambio y a la improvisación.
En cambio de un set predecible, este B2B promete un diálogo vivo entre dos proyectos que entienden la música electrónica como exploración constante. Four Tet y Daphni no se enfrentan, se escuchan, y ese gesto conecta perfecto con el espíritu de Sunday Sunday.
Asimismo, este encuentro solo puede existir en un espacio como Bahidorá, donde la música no compite con el entorno, sino que se mezcla con él. Aquí, cada beat encuentra eco en la naturaleza y cada transición se siente colectiva.
Finalmente, Sunday Sunday Bahidorá 10 años es un recordatorio de que la música sigue siendo una herramienta para crear comunidad. No se trata solo de celebrar el pasado, sino de confirmar que seguir creando juntos, bailando juntos y escuchándonos sigue siendo posible.
Bahidorá no es solo un festival: es un punto de convergencia donde las historias se cruzan, los cuerpos se mueven y la música se convierte en experiencia compartida. Y este aniversario lo deja más claro que nunca.
