“JUICIO A UNA ZORRA” REGRESA EN 2026 EL ÉXITO TEATRAL QUE CONQUISTÓ AL PÚBLICO VUELVE A LA TEATRERÍA.
El teatro también sabe hacer comeback, y uno de los más esperados del año ya tiene fecha. Juicio a una zorra regresa en 2026 a La Teatrería después de arrasar con dos temporadas consecutivas en 2025, convirtiéndose en ese plan cultural del que todo mundo hablaba y recomendaba. No es solo una obra: es una experiencia intensa que te sacude, te confronta y te deja pensando mucho después de que cae el telón.
Este monólogo, protagonizado por Itatí Cantoral, se ha posicionado como uno de los montajes más potentes de la cartelera contemporánea. Con funciones todos los viernes a las 20:30 horas, la obra transforma el cierre de semana en una cita obligada con el teatro que incomoda, emociona y conecta desde un lugar honesto.
Además, Juicio a una zorra regresa en un momento donde las historias contadas desde miradas femeninas resuenan más fuerte que nunca. Aquí, Helena de Troya deja de ser un mito lejano para convertirse en una mujer que toma la palabra y exige ser escuchada.
Juicio a una zorra regresa con una voz que confronta
Primero, hay que hablar del texto. Escrita por Miguel del Arco y dirigida por Alonso Íñiguez, la obra resignifica el mito clásico desde una perspectiva contemporánea, directa y profundamente humana. Helena ya no es un símbolo pasivo: es una mujer que cuestiona la historia que otros escribieron sobre ella.
Desde el escenario, Itatí Cantoral sostiene el relato con una fuerza que hipnotiza. Su interpretación rompe con cualquier expectativa y construye un diálogo directo con el público, haciendo que cada espectador se sienta parte del juicio. Por eso, Juicio a una zorra regresa no como repetición, sino como una experiencia que se vive distinta en cada función.

Además, el formato de monólogo intensifica la conexión. No hay distracciones ni pausas innecesarias: solo una voz, una historia y una verdad que se va revelando poco a poco.
Juicio a una zorra regresa y confirma su impacto
Por otro lado, el éxito de la obra no se explica sin el público. Durante 2025, las funciones agotadas y el boca en boca la convirtieron en una de las propuestas más comentadas de la escena teatral. Quienes la vieron salían con la necesidad de recomendarla, de hablar de ella y de volver.
Asimismo, este regreso en 2026 responde a una demanda real: quienes no lograron verla y quienes quieren revivir esa noche intensa frente al escenario. Juicio a una zorra regresa porque hay historias que merecen seguir contándose.
Finalmente, esta puesta en escena demuestra que el teatro sigue siendo un espacio donde se cuestiona el pasado, se habla del presente y se genera conversación. No es una obra cómoda, pero sí necesaria. Y justo ahí está su poder.

