El color como refugio la nueva mirada de Sherwin-Williams sobre el hogar.
Hoy más que nunca, el hogar dejó de ser solo el lugar donde dormimos. Se volvió oficina, punto de encuentro, zona segura y espacio para recargar energía. En este contexto, el color en el hogar toma un nuevo rol: ya no es solo decoración, es una herramienta emocional. Esa es la nueva mirada que propone Sherwin-Williams para 2026, donde pintar también es cuidar de uno mismo.
Desde esta visión, los espacios ya no buscan impresionar visualmente, sino generar calma real. El foco está en crear ambientes que se sientan bien desde el primer momento, que abracen, bajen el ritmo y acompañen las nuevas formas de vivir. Aquí, el color deja de gritar y empieza a susurrar.
Además, esta tendencia conecta con un cambio cultural más profundo: elegir conscientemente cómo queremos sentirnos en casa. Y el color, cuando se elige bien, puede convertirse en ese refugio silencioso que equilibra el día a día.
Color en el hogar como bienestar
Hablar del color en el hogar es hablar de emociones. Tonos inspirados en la naturaleza dominan la escena: verdes suaves, arenas cálidas, arcillas profundas y neutros con carácter. No es casualidad. Estos colores están asociados con estabilidad, conexión y descanso visual.
Los verdes con matices funcionan perfecto en recámaras y áreas comunes porque transmiten equilibrio y frescura sin sentirse fríos. Los beiges cálidos y arenas naturales aportan luz y confort, alejándose del blanco plano para crear espacios más vivos y acogedores. Las arcillas y tonos tierra conectan con lo artesanal y lo esencial, ideales para muros acento que suman personalidad sin saturar.

Por otro lado, los neutros profundos como grises cálidos y taupes ahumados ayudan a dar profundidad y sofisticación sin endurecer el ambiente. Son el match perfecto para quienes buscan un look contemporáneo, pero emocionalmente equilibrado.
Color en el hogar y nuevas formas de habitar
Desde la investigación global de Sherwin-Williams, estas paletas responden a un verdadero reset emocional. El color en el hogar ya no es protagonista por exceso, sino por intención. Acompaña rutinas, mejora estados de ánimo y transforma espacios comunes en refugios personales.
Asimismo, esta nueva forma de entender el color se complementa con materiales naturales: maderas claras, textiles orgánicos y una iluminación cálida que refuerza la sensación de calma. Todo suma para crear interiores más conscientes y alineados con estilos de vida reales.

Finalmente, Sherwin-Williams consolida su papel como referente al unir psicología del color, análisis cultural y diseño contemporáneo. Con herramientas como la app ColorSnap® Visualizer y asesoría especializada en tienda, la marca facilita que cualquier proyecto —grande o pequeño— tenga un resultado profesional y auténtico.
Porque elegir colores hoy no es solo una decisión estética, es una forma de crear espacios que se sienten bien y se viven mejor. Y en ese camino, el color en el hogar se convierte en el refugio que todos buscamos.
