Meliá Hotels International expande su presencia global con nuevo resort en Maldivas.
Hay destinos que no necesitan presentación, y Maldivas es uno de ellos. Aguas imposibles de azul, villas suspendidas sobre el océano y una sensación constante de estar fuera del tiempo. Ahora, ese imaginario se renueva con la llegada de Meliá Hotels International, que arranca 2026 sumando un nuevo punto icónico a su mapa global con la apertura de Meliá Whale Lagoon Maldives.
Este movimiento no solo refuerza la presencia del grupo en destinos premium, también responde a una nueva forma de viajar: más consciente, más experiencial y mucho más conectada con la naturaleza.
Desde el primer momento, el viaje se siente distinto. Tras aterrizar en Malé, el trayecto en hidroavión de apenas 30 minutos funciona como un “reset” mental antes de llegar al South Ari Atoll, uno de los ecosistemas marinos más impresionantes del planeta.
El lujo que fluye con el océano
Primero, hay que hablar del entorno. El Meliá Maldivas nuevo resort se ubica dentro del Área Marina Protegida de South Ari (SAMPA), famosa por los encuentros con tiburones ballena y mantarrayas durante todo el año. Aquí, la naturaleza no es un fondo bonito: es parte central de la experiencia.
Snorkel, buceo, kayak o paddle surf se convierten en actividades cotidianas, mientras el ritmo del océano marca el tempo del día. No hay prisa, solo decisiones: ¿amanecer en el agua o atardecer flotando en calma?

El resort cuenta con 100 villas privadas diseñadas para maximizar privacidad y conexión con el entorno. Desde las Water Villas que flotan sobre el Índico hasta las Beach Villas a pie de arena, cada espacio invita a habitar el lugar, no solo a hospedarse. Las Sunset Suite Villas con piscina privada elevan la experiencia con atardeceres que parecen sacados de un filtro, pero sin edición.
Experiencias que sí se sienten auténticas
Además, el Meliá Maldivas nuevo resort apuesta por un concepto todo incluido que va más allá del confort. Cuatro restaurantes y bares combinan cocina mediterránea con sabores internacionales, creando una propuesta gastronómica que se siente global pero con identidad.
Por otro lado, el bienestar tiene un papel protagónico. El spa del resort integra rituales, tratamientos corporales y espacios como sauna y baño de vapor, pensados para bajar el ruido mental y reconectar con el cuerpo. No se trata solo de descansar, sino de volver distinto.
Mientras tanto, el entretenimiento se vive de forma orgánica: cine bajo las estrellas, música en vivo, clases de cocina y actividades diseñadas para todas las edades. Incluso los más pequeños encuentran su propio espacio dentro de una experiencia que fluye sin rigidez.

Finalmente, esta apertura consolida la visión estratégica de Meliá Hotels International: crecer en destinos clave sin perder su esencia mediterránea. Como lo señala su presidente y CEO, Gabriel Escarrer, Maldivas representa el lugar perfecto para crear momentos únicos en entornos incomparables.
En un mundo donde viajar ya no es solo ir, sino sentir, este nuevo resort confirma que el lujo del futuro se vive con los pies en la arena y la mente en calma.
