Campaña Imagen – El Palacio de Hierro 2026
La moda ya no se dicta, se vive. Y justo bajo esa premisa llega “Soy Totalmente Palacio 2026”, la nueva narrativa visual de El Palacio de Hierro que transforma la idea clásica de campaña de imagen en algo mucho más cercano, auténtico y cotidiano.
Lejos de imponer tendencias imposibles o aspiraciones inalcanzables, esta campaña conecta con una verdad simple: el estilo real está en lo que haces todos los días. En cómo caminas la ciudad, en cómo combinas lo que te gusta, en cómo te apropias de tu identidad sin pedir permiso.
Además, esta edición tiene un peso simbólico importante. Se cumplen 30 años desde que la frase fue acuñada por Alberto Bailleres, entonces presidente de Grupo Palacio. Tres décadas después, el mensaje no solo sigue vigente: evolucionó junto con las nuevas formas de vivir el lujo y la individualidad.
Campaña Imagen: estilo sin reglas
A diferencia de las campañas tradicionales, aquí no hay moldes. La Campaña Imagen se construye desde momentos reales: escenas urbanas, gestos espontáneos y situaciones que podrían pertenecerle a cualquiera.
Asimismo, la diversidad no se presenta como discurso forzado, sino como reflejo natural de la vida diaria. Distintas edades, cuerpos, expresiones y formas de habitar la ciudad conviven en una narrativa visual que se siente honesta y nada acartonada.
Y eso cambia completamente la conversación del lujo: deja de ser aspiracional para volverse experiencial.

Campaña Imagen: evolución de un ícono
Hablar de “Soy Totalmente Palacio” es hablar de una de las frases más reconocibles de la publicidad en México. Pero en 2026 no se recicla: se reinterpreta.
Por otro lado, la campaña entiende que las nuevas generaciones consumen moda desde la autenticidad, no desde la perfección. Por eso el concepto evoluciona hacia algo más flexible: una afirmación abierta que cada quien puede hacer suya.
No se trata de pertenecer a una categoría, sino de reconocerte en tu propia manera de estar en el mundo.
En ese sentido, la Campaña Imagen funciona más como espejo que como escaparate.
La ciudad como protagonista
La campaña fue filmada completamente en la Ciudad de México, utilizando locaciones reales en lugar de sets construidos.
Calles, fachadas y ritmos urbanos se integran como parte del lenguaje visual, reforzando la idea de que el estilo sucede en movimiento: entre trayectos, encuentros y rutinas.
La ciudad no es fondo, es personaje.
Un enfoque más editorial que publicitario
Otro punto clave es su tratamiento visual. La campaña adopta un enfoque editorial: menos pose, más momento.
Las imágenes se sienten como páginas de revista capturadas en tiempo real. Nada rígido, nada sobreactuado.
Igualmente, la dirección de Sebastián Caporelli y Alba Ricart apuesta por una narrativa sensible, mientras la fotografía de David Roemer aporta una estética internacional con enfoque humano.
El resultado: piezas visuales que no solo venden moda, cuentan historias.

Producción y talentos
La escala de producción también habla del alcance del proyecto: más de 150 personas colaboraron durante dos días de rodaje en distintos puntos de la ciudad.
Los talentos — Rebecca Donaldson, Sofía Puerta, Morgan Sahadow, Andrew Atepien y Morgan Foster — representan distintas expresiones de estilo, reforzando la idea central de pluralidad estética.
Más que campaña, experiencia de marca
Finalmente, “Soy Totalmente Palacio 2026” no se queda en medios tradicionales.
Se desplegará durante todo el año en plataformas físicas, digitales, experiencias editoriales y culturales, integrándose de forma orgánica al ecosistema de la marca.
Más que comunicar moda, busca acompañar identidades.
Porque hoy el lujo no se trata de encajar, sino de expresar.
Y ahí es donde la Campaña Imagen encuentra su verdadero poder: en hacerte sentir visto.
