EVERYWEAR redefine lo básico
Si algo nos ha quedado claro rumbo a 2026 es que vestirse bien ya no va de apretar, ocultar o transformar el cuerpo. Va de sentirnos cómodxs, segurxs y en control desde la primera capa. Y ahí es donde EVERYWEAR entra en escena para convertirse en ese básico real que sostiene todos nuestros looks, moods y planes.
ETAM lo entendió perfecto: la ropa interior dejó de ser “solo interior”. Hoy es parte del outfit, del ritual diario y del autocuidado. EVERYWEAR no grita tendencia, susurra bienestar. Son esas piezas que te pones sin pensarlo dos veces porque sabes que funcionan, se sienten bien y combinan con todo.
Además, esta propuesta se siente muy alineada con una forma más consciente de consumir moda. Menos piezas, más versatilidad. Menos sacrificio, más comodidad. Porque sí, verse bien también puede sentirse bien.

EVERYWEAR como base del outfit
Hablemos de lo importante: bras que sostienen sin incomodar, panties pensados para sobrevivir jornadas largas, bodies que funcionan tanto debajo de un blazer como con jeans relajados. EVERYWEAR se construye como una cápsula inteligente que se adapta al movimiento real del cuerpo, no al revés.
Por otro lado, los nuevos bodies de manga larga y corta en lycra son ese tipo de prenda que resuelve el “no tengo nada que ponerme”. Son suaves, favorecedores y fáciles de estilizar. Literalmente pasan del home office al plan nocturno sin drama.
También está el tema del layering: leggings y piezas que no se esconden, sino que se integran al look diario. Porque la línea entre lencería y ready-to-wear ya no existe, y honestamente, nadie la extraña.

EVERYWEAR y el lujo de sentirte bien
En 2026, el lujo no es encaje incómodo ni estructuras rígidas. Es poder moverte libremente, respirar, sentarte, caminar rápido y existir sin estar ajustándote nada. EVERYWEAR entiende que la comodidad también es estética y que la feminidad no necesita esfuerzo extra.
Asimismo, la propuesta de ETAM se aleja de la idea de “corregir” el cuerpo. Aquí no hay push exagerado ni siluetas forzadas. Hay respeto, suavidad y fits inteligentes que acompañan, no imponen. Y eso se siente poderoso.
Finalmente, EVERYWEAR se convierte en ese punto de partida invisible que hace que todo lo demás fluya. Porque cuando lo que llevas debajo está bien, el resto del día también lo está.
EVERYWEAR no es solo lencería: es un recordatorio de que el estilo empieza con cómo te sientes contigo mismx. Every time. Every you.

