Jay: música, actuación y emoción sin fronteras
Hablar de Jay es hablar de alguien que no se conforma con una sola etiqueta. Cantautor, compositor, actor y locutor, este artista lleva más de dos décadas construyendo una carrera que cruza música, actuación y performance con una sensibilidad que se siente honesta, cercana y cero pose. De esos talentos que no gritan para llamar la atención, pero cuando aparecen, se quedan contigo.

Desde muy joven, Jay supo que lo suyo iba por el lado del arte escénico. La música y la interpretación no llegaron como hobby, sino como una necesidad. Esa intuición lo llevó a formarse profesionalmente en el Centro de Educación Artística de Televisa (C.E.A.), una de las escuelas más exigentes del medio, donde pulió tanto su capacidad actoral como su presencia escénica. Spoiler: no salió de ahí siendo “uno más”.
Gracias a una formación integral y a su dominio total del bilingüismo, Jay también incursionó en la locución en español e inglés, ampliando su campo creativo y conectando con audiencias distintas, algo clave para una carrera con proyección internacional. Y sí, eso se nota en cómo se mueve, habla y se expresa arriba y abajo del escenario.
Una propuesta musical que se siente, no se fuerza
Si algo define su propuesta musical es la intensidad emocional. Jay no canta para quedar bien, canta para decir algo. Sus canciones conectan porque nacen desde un lugar real, y eso se traduce en conciertos donde el público no solo escucha, sino que vibra. Cada presentación en vivo se convierte en una experiencia: carisma, interpretación y una identidad artística clara que no se diluye con las modas.

Durante varios años consecutivos se ha presentado en escenarios importantes, consolidando un estilo propio que mezcla ritmo, emoción y una narrativa muy personal. No importa si es un teatro, un festival o un evento cultural: Jay entiende el escenario como un espacio de encuentro.
De la música a la pantalla (y de regreso)
En televisión, su carrera también ha sido todo menos lineal, y eso juega a su favor. En Colombia y Ecuador, Jay ha participado en múltiples producciones interpretando personajes que van desde el joven idealista hasta roles mucho más oscuros y dramáticos.
Uno de sus primeros proyectos fue la telenovela Así es la Vida (Univisión/Telefutura, Bogotá), donde dio vida a Diego Armando. En Ecuador, colaboró con TC Televisión en producciones como Amores en conflicto, Kandela —interpretando a Alonso Ortiz— y El Gabinete, además de participar en sketches de comedia que demostraron su timing y versatilidad.

Su presencia fue constante durante cuatro años en el Teletón Ecuador como músico en el escenario, y también formó parte del programa Bailando por la boda de mis sueños de Gama TV en Quito. Más adelante, actuó en la serie Jonathan Sangrera y en la película Cuento sin hadas, donde interpretó a Carlo, confirmando que el cine también es un terreno que sabe habitar.
Un momento especialmente entrañable fue su participación en Pequeños Gigantes Ecuador (Teleamazonas), donde interpretó a Shrek junto a niñas y niños participantes, mostrando otra faceta: la de un artista capaz de conectar desde la ternura y el juego.
2026: música, escenarios y un show que promete
Este 2026, Jay arranca con fuerza: presentaciones musicales en festivales, teatros del pueblo y eventos culturales en CDMX y distintos puntos de la República Mexicana. Su nuevo show musical viene cargado de ritmo, variedad sonora y una energía que mezcla experiencia con hambre creativa.

Más que un regreso, es una reafirmación: Jay es un artista en constante movimiento, comprometido con el arte, la expresión cultural y la conexión genuina con su público. Y si algo deja claro su trayectoria, es que lo suyo no es la prisa, sino el camino bien construido.
