Vans Upland conquista México
Hay drops que solo son un lanzamiento… y hay otros que se sienten como un momento cultural. El nuevo Vans Upland cae justo en esa segunda categoría. Vans México presentó su más reciente colorway acompañado de un anuncio importante: Kass Quezada, aka Quesito, se suma oficialmente como embajadora regional. Y sí, el match tiene todo el sentido del mundo.
La creadora de contenido que básicamente convirtió su estilo personal en una referencia de moda cotidiana protagoniza la campaña junto a su pareja, el tatuador y artista Arturo Madrazo. La vibra no es de shooting rígido ni de pasarela; es más bien una escena capturada en la vida real: un auto clásico, luz cálida y outfits que parecen armados sin esfuerzo… aunque claramente están muy pensados.
Además, esta campaña no intenta “verse joven”; simplemente lo es. Vans entiende algo clave: hoy la autenticidad pesa más que cualquier tendencia pasajera. Y por eso el storytelling se siente cercano, como si fuera una sesión improvisada entre amigos creativos.

Vans Upland en modo vintage
El regreso del Vans Upland no es nostalgia gratuita. La silueta rescata directamente la estética skate de finales de los 90 y principios de los 2000, esa era donde los tenis eran chunky, la lengüeta era protagonista y el outfit giraba alrededor del calzado.
De hecho, la silueta se ve robusta, pero no pesada. La gamuza premium, la lengüeta acolchada y el nuevo logo alargado hacen que el par tenga presencia incluso en outfits súper básicos (jeans rectos + hoodie oversized = combinación garantizada).
Mientras tanto, la campaña “Vintage Era” conecta perfecto con el momento actual de la moda: la gente ya no quiere verse perfecta, quiere verse real. Y ahí es donde Kass funciona como puente entre marca y comunidad; su estilo no se siente editorial, sino replicable.

Vans Upland: colores que hablan
Este drop del Vans Upland llega en dos combinaciones que funcionan para personalidades distintas:
Rosa/rojo salmón con beige y agujetas chunky bicolor azul/blanco (el más statement).

Vintage beige con acentos azul y rojo y agujetas beige (el más wearable diario).

Por otro lado, el truco está en que ambos pares funcionan como pieza central del outfit.
No necesitas accesorios exagerados ni capas complejas: el tenis ya hace el trabajo.
Ahora bien, Vans no se quedó solo en el calzado. También hay apparel alineado con el mismo universo visual: gráficos noventeros, siluetas relajadas y piezas fáciles de mezclar. Es prácticamente un uniforme creativo.
Además, el precio de $1,999 MXN posiciona al Vans Upland en un punto interesante: accesible dentro del streetwear, pero con suficiente diseño para sentirse especial. No es un sneaker de hype limitado; es un sneaker para usar todos los días.
Finalmente, la elección de Quesito como embajadora marca algo importante para la marca en Latinoamérica. Vans siempre ha tenido credibilidad en skate y arte, pero ahora está conectando directamente con la cultura digital y creativa local. No es solo marketing: es pertenencia.
Y justo ahí está la clave: el Vans Upland no intenta imponerse como tendencia. Se integra a la vida diaria cafés, conciertos, escuela, estudio creativo y por eso probablemente lo veremos mucho en la calle muy pronto.
