Handroll Omakase by Manta
Hay cenas que se disfrutan. Y luego están las que se viven como una historia contada bocado a bocado. Handroll Omakase Manta Cabo es exactamente eso: una experiencia íntima, precisa y sin distracciones, donde el protagonista absoluto es el producto del Pacífico.
Ubicado dentro de The Cape, a Thompson Hotel, este concepto nace del equipo detrás de Manta, el restaurante liderado por Enrique Olvera. La propuesta mezcla la tradición japonesa del omakase con la esencia relajada de una taquería mexicana. Sí, leíste bien: aquí la tortilla se reemplaza por nori y el marisco fresco de Baja California Sur se convierte en el centro de todo.
Además, el formato es ultra exclusivo: solo 10 comensales por turno, de miércoles a domingo, en dos horarios —5:30 p.m. y 7:30 p.m.—. Esto no es una cena masiva; es un ritual gastronómico.
Handroll Omakase Manta Cabo redefine el omakase
Primero, entendamos el concepto. “Omakase” significa literalmente “me pongo en tus manos”. En Handroll Omakase Manta Cabo, eso implica sentarte en la barra, confiar en el chef y dejar que cada handroll llegue en el momento exacto, con la temperatura y textura ideales.

Después, la experiencia se construye como una narrativa. Cada rollo se entrega uno a uno, recién preparado, para que el nori conserve su textura crujiente y el marisco exprese toda su frescura. Aquí no hay prisas ni improvisación: todo está milimétricamente pensado.
Por otro lado, la inspiración tipo taquería no es solo estética; es conceptual. El handroll se come con las manos, en pocos bocados, directo y sin complicaciones. Es fine dining sin rigidez.
En consecuencia, Handroll Omakase Manta Cabo logra algo poco común: combinar técnica japonesa con producto local mexicano en un formato casual pero sofisticado.
Handroll Omakase Manta Cabo y el sabor del Pacífico
Sin embargo, lo que realmente eleva la experiencia es la calidad del marisco. Baja California Sur es uno de los territorios más privilegiados del país en pesca, y aquí se aprovecha al máximo. El resultado es una secuencia de sabores que se sienten limpios, frescos y profundamente marinos.
Luego, el comensal puede elegir entre dos menús: uno de 7 tiempos (95 USD) o uno de 9 tiempos (125 USD). Para quienes buscan llevar la experiencia al siguiente nivel, existe un maridaje de sake y vino curado por Cindy Sandoval por 80 USD. Cada pairing está diseñado para acompañar, no para competir.

Mientras tanto, el entorno suma puntos. Desde la barra, el océano se convierte en parte del espectáculo. El atardecer en Cabo no es fondo decorativo: es parte de la experiencia sensorial.
Finalmente, reservar es sencillo: vía telefónica, WhatsApp, Instagram (@mantacabo) u OpenTable. Pero el verdadero reto es conseguir lugar, porque con solo 10 asientos por turno, Handroll Omakase Manta Cabo se convierte en uno de los spots más codiciados del destino.
Así, más que una cena, esto es una invitación a soltar el control y dejar que el chef cuente la historia del Pacífico en cada rollo. Minimalista, preciso y memorable.
