Casa Malí by Dominion / Hotel Boutique
Si caminar por la Condesa ya es un plan en sí mismo, hospedarte en un edificio que respira historia eleva la experiencia a otro nivel. Casa Malí Hotel Boutique no es solo un lugar para dormir: es una cápsula del tiempo con diseño Art Decó, detalles restaurados con intención y vistas directas al icónico Parque México.
Ubicado frente al corazón verde de la colonia, este hotel ocupa dos edificios que datan de 1934. Originalmente concebidos como espacios de renta, atravesaron momentos históricos complejos en México —incluyendo periodos de congelamiento de rentas— que, paradójicamente, ayudaron a conservar intacta su esencia arquitectónica.
Además, el inmueble está catalogado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Instituto Nacional de Bellas Artes, gracias a su estilo Art Decó, uno de los sellos más representativos de la Condesa. Ese dato no es menor: aquí cada muro tiene narrativa.
Casa Malí Hotel Boutique y su legado Art Decó
Primero, hablemos del diseño. Desde el barandal original de las escaleras hasta los pisos de pasta artesanal replicados fielmente, Casa Malí Hotel Boutique honra su pasado sin sacrificar comodidad contemporánea.
Durante la primera mitad del siglo XX, el edificio albergó a múltiples familias, muchas de ellas de origen judío que llegaron a México huyendo de Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Esa diversidad cultural dejó huella en la identidad del lugar, convirtiéndolo en un punto de encuentro silencioso de historias resilientes.

Mientras tanto, décadas después, la propiedad fue heredada y restaurada con una visión clara: conservar su arquitectura y darle una nueva vida como hotel boutique. En alianza con Dominion Housing y el arquitecto Mario Armela, el proyecto logró equilibrar respeto patrimonial y funcionalidad moderna.
Además, uno de los elementos más impactantes es el candil de cristales checoslovacos que domina el lobby. Llegó desarmado a México en 1948 por el puerto de Veracruz y, tras varias décadas en una casona de la Colonia Del Valle, encontró su hogar definitivo aquí. Hoy es la pieza que marca la primera impresión al cruzar la puerta.
Casa Malí Hotel Boutique: confort con personalidad
Por otro lado, la experiencia no se queda en lo estético. Las habitaciones de Casa Malí Hotel Boutique están pensadas para viajeros que buscan algo más que una cama cómoda. Todas cuentan con estancia, cocina equipada y hasta centro de lavado, ideal para estancias largas o viajes de trabajo.
Asimismo, el servicio personalizado refuerza el concepto boutique: privacidad, atención al detalle y un ambiente que se siente íntimo sin ser pretencioso. Y sí, es pet friendly, porque viajar con tu mejor amigo de cuatro patas ya no es negociable.
Además, la ubicación es simplemente estratégica. Estás a pasos de cafés, galerías, restaurantes y la vibra creativa que define a la Condesa. Desde las escaleras internas puedes ver las copas de los árboles del parque, y en primavera las jacarandas pintan el paisaje de morado. Es literal despertar con una postal.

Finalmente, Casa Malí Hotel Boutique demuestra que el lujo contemporáneo no siempre significa minimalismo frío. A veces significa historia bien contada, restauración inteligente y detalles que conectan pasado y presente.
Si buscas hospedaje en CDMX que combine arquitectura protegida, diseño con carácter y ubicación privilegiada, este spot ya está varios pasos adelante.
