La campaña de recaudación de El Amor Nace la Vista esta por finalizar.
Si alguna vez has salido del cine con los ojos brillando después de una película, imagina lo que significa para alguien volver a ver el mundo con claridad. Del Amor Nace la Vista no es solo una campaña: es una segunda oportunidad real para miles de personas en México.
La iniciativa de Fundación Cinépolis entra en su recta final y estará activa hasta el 4 de marzo en todos los complejos de Cinépolis. El objetivo es claro: financiar cirugías de catarata para personas en situación vulnerable en todo el país.
Además, donar es más fácil de lo que crees. Cuando compras boletos o pasas por la dulcería, puedes sumar $10 pesos a tu cuenta. Literal, el cambio que a veces olvidamos en la cartera puede convertirse en una operación que transforma vidas.
Del Amor Nace la Vista cambia historias
Primero, entendamos el impacto. Las cataratas son una de las principales causas de ceguera reversible en México. Una cirugía relativamente sencilla puede devolver independencia, movilidad y calidad de vida.
Durante 2026, Del Amor Nace la Vista proyecta realizar 4,500 cirugías en estados como Durango, Chihuahua, Querétaro, Nuevo León, Puebla, Ciudad de México y muchos más. Eso significa miles de personas recuperando algo tan básico —y tan poderoso— como la vista.
Mientras tanto, el programa ya acumula más de 74,000 operaciones desde su creación en 2005. No es una meta simbólica; es un historial sólido de resultados.

Además, detrás de cada número hay una historia. Personas mayores que vuelven a leer, abuelos que pueden ver a sus nietos con claridad, trabajadores que recuperan autonomía. La campaña demuestra que pequeñas acciones colectivas pueden generar cambios gigantes.
Del Amor Nace la Vista y el poder colectivo
Por otro lado, el alcance de Del Amor Nace la Vista no sería posible sin una red médica y social impresionante. Hospitales y clínicas como el Hospital de la Luz, Asociación ALE y el Instituto Mexicano de Oftalmología forman parte del ecosistema que hace realidad cada cirugía.
Asimismo, empresas aliadas y proveedores se suman para amplificar el impacto. Este modelo colaborativo demuestra que cuando sector privado, médicos y sociedad civil trabajan juntos, los resultados se multiplican.
Además, las personas interesadas en recibir apoyo pueden comunicarse directamente con la fundación a través de redes sociales o correo electrónico para conocer los requisitos. La transparencia y accesibilidad son parte del compromiso.
Finalmente, Del Amor Nace la Vista nos recuerda algo clave: la solidaridad no necesita ser complicada. A veces empieza con un “sí” en la caja de dulces del cine.
En consecuencia, esta recta final es la oportunidad perfecta para sumarte. Porque sí, ir al cine es un plan increíble. Pero saber que tu visita también ayudó a alguien a volver a ver el mundo… eso sí es un final feliz.
