Rulfo celebra el Día de las Madres en Hyatt Regency Mexico City
Rulfo reinventa el desayuno del Día de las Madres con un buffet extendido que mezcla tradición, antojo y mood festivo.
Hay celebraciones que se sienten… y otras que se saborean. Este 10 de mayo, el plan no es solo desayunar: es quedarse, brindar, repetir postre y alargar la sobremesa sin prisa. En Rulfo, dentro del Hyatt Regency Mexico City, el Día de las Madres se convierte en una experiencia completa que arranca desde la mañana y no tiene ganas de terminar.
Desayuno Día de las Madres: un buffet que se queda contigo
Además, el clásico desayuno se transforma en algo mucho más especial. El desayuno Día de las Madres en Rulfo amplía su horario de 06:30 a 13:00 horas, convirtiéndose en ese plan que no tiene prisa y se disfruta en pausa.
En realidad, aquí todo empieza con lo esencial: fruta de temporada, panadería artesanal recién hecha, café de olla y antojitos al comal preparados al momento. Pero lo interesante viene después.

Porque este día, el buffet crece. Y se nota.
Desayuno Día de las Madres: sabores que celebran
Por otro lado, la propuesta se vuelve más robusta con una estación caliente que se siente profundamente mexicana. Gorditas de chicharrón, pambazos, flautas de tinga, carnitas y tamales conviven con caldos de barbacoa y mariscos que reconfortan desde el primer sorbo.
Además, hay detalles que hacen la diferencia: guacamole picoso, salsas intensas, chiles toreados y totopos de colores que permiten armar cada plato a tu manera.
Ahora bien, la parte fresca también juega su papel. Jícama, pepino y mango con chamoy, limón y tajín crean ese balance perfecto entre dulce, ácido y picante que siempre funciona.

Desayuno Día de las Madres: el momento dulce (y las mimosas)
En realidad, ningún brunch está completo sin postre. Y aquí, la mesa comunal se convierte en el punto de encuentro: muffins, pan de higo, besos y opciones que invitan a compartir.
Además, el mood festivo sube con el 2×1 en mimosas. Porque sí, brindar desde la mañana también es parte del plan.
Y es justo ahí donde todo hace sentido: la comida, el espacio, la compañía.
Celebrar también es quedarse
Además, lo que propone Rulfo no es solo un menú especial, sino una forma de celebrar distinto. Más largo, más relajado, más conectado.

El desayuno Día de las Madres se convierte en ese pretexto perfecto para reunirse sin prisas, disfrutar cada momento y hacer que la celebración se sienta auténtica.
Porque al final, celebrar a mamá también es eso: crear recuerdos que se quedan mucho después del último café.
