LALA florece en FYJA 2026: una celebración de México, su cultura y nuevas formas de nutrirnos
Entre jardines efímeros, mixología inesperada y fachadas intervenidas, la marca reinterpretó lo cotidiano desde la cultura y el diseño.
Hubo un momento —muy específico— en el que caminar por Polanco se sintió distinto. Más sensorial, más vivo, más… delicioso. En medio del universo floral de Festival de Flores y Jardines FYJA, la presencia de Grupo Lala no pasó desapercibida: transformó lo que entendemos por “lácteos” en algo mucho más cercano a una experiencia cultural.
Sí, hablamos de comida. Pero también de diseño, identidad y nuevas formas de habitar la ciudad.
Lala en FYJA 2026: cuando la cultura también se saborea
Además, la participación de Lala en FYJA 2026 no se quedó en lo evidente. En alianza con Catamundi, la marca llevó su universo al terreno de la creatividad gastronómica con una intervención que mezcló estética, sabor y curiosidad.
El resultado: una fachada intervenida que dialogaba con el entorno floral del festival y un menú especial donde ingredientes como la leche, la crema y el yogurt se reinterpretaron en clave contemporánea.

Por otro lado, los mocktails y cocktails creados para la ocasión rompieron con lo esperado. Porque sí, la leche también puede ser protagonista en la barra —y hacerlo bien.
Lala en FYJA 2026: una narrativa que conecta con el origen
Ahora bien, lo interesante de Lala en FYJA 2026 es que no se sintió como una activación más. Se sintió coherente.
En realidad, tiene sentido: una marca con más de 75 años conectada al campo encuentra en el concepto de El Jardín Mexicano un punto natural de encuentro. Tradición, origen y territorio… pero llevados a un lenguaje mucho más actual.
Además, la activación en Parque Lincoln sumó otro layer: sampling, barra de bebidas y un photo opportunity que, sí, terminó en historias de Instagram… pero también en una experiencia que se quedaba más allá de la foto.
Lala en FYJA 2026: redefinir lo cotidiano (y hacerlo aspiracional)
En realidad, lo que logró Lala en FYJA 2026 fue algo más sutil: cambiar la conversación.
Además, en un contexto donde el bienestar, la alimentación consciente y la experiencia importan tanto como el producto, la marca apostó por mostrarse desde otro lugar. Uno más cercano a la exploración que al hábito.
Ahora bien, esa idea de que “los lácteos no solo se consumen, se viven” dejó de sonar a slogan para convertirse en algo tangible: sabores nuevos, combinaciones inesperadas y una forma distinta de integrarlos en la vida diaria.

Lala en FYJA 2026: el aftertaste que sí queremos repetir
Porque sí, el festival ya terminó. Pero ciertas experiencias se quedan.
Además, en un escenario donde las marcas buscan conectar de forma real, lo que hizo Lala fue entrar a la conversación cultural sin forzarla. Desde el diseño, desde el sabor, desde la emoción.
Y eso —como los mejores platillos— es lo que realmente permanece.
