TESTAL presenta su icónica Rosca de Reyes, que honra la cultura del pan y la tradición mexicana
Hay sabores que no se explican, se sienten. Y en México, la Rosca de Reyes es uno de ellos. No es solo pan: es mesa compartida, risas, café caliente y ese momento exacto en el que las fiestas decembrinas se despiden sin drama. En ese mood entra Rosca de Reyes TESTAL, una propuesta que no busca reinventar lo que ya es perfecto, sino hacerlo con respeto, técnica y mucho corazón.
TESTAL entiende algo clave: las tradiciones no se modernizan a la fuerza, se honran. Por eso su rosca parte de una receta clásica, bien ejecutada, donde cada ingrediente tiene un porqué. El pan es suave, esponjoso y equilibrado, con ligeros toques de naranja que levantan el aroma y hacen que cada rebanada se disfrute sin prisas.
Además, Rosca de Reyes TESTAL es una invitación a volver a lo esencial. Nada exagerado, nada artificial. Aquí el sabor manda y el proceso importa. Es ese tipo de pan que se parte en familia, que acompaña la sobremesa y que conecta con la memoria colectiva de panaderías de barrio y cocinas llenas.
Rosca de Reyes TESTAL y el equilibrio perfecto
Uno de los grandes aciertos de Rosca de Reyes TESTAL está en sus costras artesanales. Dos opciones que conviven en el mismo pan y elevan la experiencia sin romper con la tradición. La costra de chocolate aporta profundidad, un amargor ligero y elegante que contrasta con el dulzor del pan. La costra de mazapán, en cambio, es suave, delicada y con notas de almendra que se sienten reconfortantes desde el primer bocado.

Por otro lado, esta dualidad no busca sorprender por sorpresa, sino por balance. Cada rebanada puede ser distinta, cada mordida cuenta una historia diferente. Es una rosca pensada para quienes disfrutan los contrastes, pero también para quienes valoran que el pan siga siendo pan.
La decoración clásica —ate, durazno y cereza— completa el círculo. No está ahí por nostalgia vacía, sino como un guiño a generaciones enteras que crecieron partiendo rosca alrededor de la mesa. En Rosca de Reyes TESTAL, cada detalle tiene intención.
Como ritual compartido
Finalmente, lo que hace especial a Rosca de Reyes TESTAL no es solo su receta, sino el momento que crea. Es una rosca pensada para compartirse, para acompañarse con chocolate caliente o café de olla, para alargar la conversación y cerrar el ciclo festivo con calma.
TESTAL no busca tendencias pasajeras. Su propuesta celebra la cocina mexicana desde la técnica, el respeto y la coherencia. Aquí la sofisticación está en hacer bien lo esencial, en entender que el verdadero lujo es sentarse a la mesa y compartir.
La Rosca de Reyes TESTAL está disponible en sus tres sucursales: Centro (Dolores #16), Roma (Oaxaca #31) y Polanco (Alejandro Dumas #4). Un plan perfecto para quienes saben que las tradiciones viven mejor cuando se comparten.

