El Beso: alta cocina callejera que enamora en el corazón de Getsemaní
En el corazón de uno de los barrios más vibrantes de Cartagena, El Beso Getsemaní se ha convertido en ese lugar que no solo comes, sino que se siente. Aquí la cocina callejera del Caribe sube de nivel sin perder alma, mezclando técnica contemporánea, ingredientes locales y una energía que conecta con quienes buscan experiencias reales, sin poses ni etiquetas forzadas.
Ubicado en la Calle San Antonio, este restaurante captura el mood bohemio de Getsemaní y lo transforma en una experiencia gastronómica íntima, urbana y llena de sabor. El Beso Getsemaní no intenta ser otra cosa: es calle, es barrio, es creatividad bien ejecutada.
El Beso Getsemaní y el Caribe sin filtros
Además, la propuesta culinaria de El Beso Getsemaní parte de una idea clara: honrar los sabores callejeros del Caribe y reinterpretarlos con respeto y técnica. El menú se mueve entre tacos con identidad costeña, ceviches fresquísimos, mariscos con guiños urbanos y platos donde los cítricos, las especias del litoral y los productos locales son protagonistas.

Aquí no se copia la calle, se le rinde homenaje. Cada plato mantiene esa intensidad que caracteriza a la cocina caribeña, pero con ejecuciones limpias, balanceadas y pensadas para disfrutarse sin prisa. Esa mezcla entre sabor directo y técnica bien aplicada es lo que ha hecho que locales y viajeros hablen de El Beso Getsemaní como uno de los spots más interesantes de la ciudad.
Por otro lado, la experiencia no se queda solo en la comida. La coctelería tropical acompaña perfectamente cada plato, con frutas locales, infusiones hechas en casa y combinaciones frescas que elevan el mood desde el primer trago hasta el último.
El Beso Getsemaní desde la mirada de Andrea De La Hoz
Sin embargo, detrás de esta propuesta hay una visión clara liderada por la chef Andrea De La Hoz. Su cocina parte de la intuición, el respeto por el producto y una conexión profunda con la memoria gastronómica del Caribe. Andrea entiende que la tradición no es una regla rígida, sino un punto de partida.
Bajo su dirección, El Beso Getsemaní se ha convertido en un espacio creativo donde la comida callejera mantiene su esencia popular, pero se eleva con técnicas precisas y composiciones que sorprenden sin complicar. Todo se siente honesto, bien pensado y, sobre todo, disfrutale.
Finalmente, el espacio acompaña perfectamente la propuesta: ambiente íntimo, vibrante y sin pretensiones, donde la música, la luz y la energía del barrio hacen que cada visita se sienta como una extensión natural de Cartagena. Aquí no vienes solo a comer, vienes a vivir la ciudad desde adentro.
Lo que distingue a El Beso Getsemaní dentro de la escena gastronómica local es su capacidad de reinterpretar la cocina callejera del Caribe sin desvirtuarla, manteniendo su carácter popular mientras la lleva a un terreno contemporáneo, creativo y profundamente sensorial. Un lugar que, literalmente, te deja con ganas de volver.
