Sin Piedad conquista la CDMX
La ciudad se puso cinematográfica y nadie estuvo listo para el nivel de energía que llegó desde las alturas. Y sí, hablamos de Sin Piedad, la nueva apuesta explosiva de Sony Pictures que ya está levantando hype desde su pura presencia.
Sin Piedad desde las alturas

Porque obvio no podían llegar de bajón, Chris Pratt, Kali Reis y el director Timur Bekmambetov aparecieron en uno de los spots más icónicos: el mirador de la Torre Latinoamericana. Lo más loco es que ahí mismo arrancó una cuenta regresiva de 90 minutos, en referencia directa al tiempo que tiene el personaje de Pratt —el detective Raven— para salvar su propio destino.
Todo súper cinematográfico, dramático y digno de foto viral.
Además, esa vibra de ver a actores y director literalmente sobre la ciudad, con el viento corriendo y una skyline postapocalíptica de fondo, se sintió como un teaser de lo que viene en pantalla grande.
Sin Piedad en alfombra roja
Después de conquistar el cielo, el plan fue bajar a la tierra —o mejor dicho, a Mitikah— para saludar fans, pisar alfombra roja y ser parte de esa tradición mexicana donde el público es parte del estreno tanto como las estrellas.
Y ahí está el twist: no solo vienen a promocionar, vienen a entregar la primera función del país con el cast presente. Puro cine, cero pose.
Por si alguien aún está dudando si verla, aquí va el gancho final: Sin Piedad llega a todas las salas este 22 de enero. Sin plataformas, sin espera, sin excusas.
Sin Piedad: historia que explota en 90 minutos
Además de su vibe futurista, la película trae uno de esos argumentos que te agarran sin avisar:
Un detective en juicio, una esposa asesinada, y una jueza IA —interpretada por Rebecca Ferguson— que él mismo ayudó a crear.
La premisa es simple pero intensa: 90 minutos para demostrar que no es culpable antes de que la inteligencia artificial decida su destino.
Pero más allá del thriller, hay preguntas profundas:
¿Puede un humano ganar contra un sistema que él mismo construyó?
¿Somos dueños de nuestras decisiones, o ya nos gobiernan nuestros inventos?
Sin Piedad no solo llegó a México… lo tomó por completo: el cielo, el público y muy pronto las salas.
Si el arranque fue desde la cima de la Latino, imagínate lo que viene dentro de la pantalla.
