Sabores que se encuentran en Bahidorá
Hablar de Bahidorá no es solo hablar de música, naturaleza y baile sin horario. También es hablar de comida, de mesas improvisadas en el pasto y de sabores que aparecen justo cuando más los necesitas. Los Sabores Bahidorá son parte del ritual: acompañan el amanecer, sostienen la energía del día y cierran la noche entre risas y brindis compartidos.
Cada febrero, Las Estacas se transforma en un mapa gastronómico vivo. Aquí, comer no es una pausa del festival, es una extensión de la experiencia. Desde el primer café hasta el último antojo nocturno, los Sabores Bahidorá están pensados para fluir con el ritmo del fin de semana, sin prisas y sin reglas estrictas.
Además, la propuesta culinaria del festival refleja lo mismo que su curaduría musical: diversidad, encuentro y curiosidad.
Sabores Bahidorá que cruzan fronteras
Caminar por Bahidorá es recorrer cocinas del mundo sin salir del río. Proyectos como Balagán Cocina Árabe, Samudaay Cocina de las Dos Indias o Chalino Chino llevan recetas con historia a un contexto donde todo se mezcla de forma natural. Aquí, los Sabores Bahidorá funcionan como un idioma común que conecta culturas, antojos y momentos.
Por otro lado, la cocina mexicana tiene un lugar protagónico. Tacos, barbacoa, burritos, esquites y fondas clásicas conviven con propuestas contemporáneas que respetan el sabor de origen. Comer aquí es reconocer lo familiar y, al mismo tiempo, descubrir nuevas versiones de lo que ya amas.

Este cruce constante entre lo local y lo global es parte del encanto: nunca sabes si tu siguiente comida será un recuerdo o una sorpresa.
Sabores para cada momento del día
No todos los antojos llegan igual, y Bahidorá lo entiende perfecto. Por la mañana, el café, la repostería y algo dulce ayudan a arrancar el día con calma. A medio día, el cuerpo pide algo más sustancioso que aguante horas de sol, caminatas y música. Y cuando cae la noche, el comfort food se vuelve protagonista.
Además, hamburguesas, pizzas, hot dogs, papas y opciones vegetarianas aparecen justo cuando el cuerpo lo agradece. Los Sabores Bahidorá no juzgan horarios ni elecciones: aquí se come lo que se antoja, cuando se antoja.
Asimismo, las opciones frías como helados, sorbetes y nieves son una bendición entre bailes y chapuzones en el río.
Donde el sabor también se comparte
Finalmente, comer en Bahidorá no es solo alimentarse. Es sentarse en el piso, compartir salsa con desconocidos, brindar con alguien que acabas de conocer y terminar riendo juntos. Los Sabores Bahidorá funcionan como puntos de encuentro donde todo fluye de forma orgánica.

El respaldo de marcas como French’s, Frank’s RedHot y Cholula Hot Sauce suma carácter a la experiencia, elevando platillos clásicos y convirtiendo cada bocado en una expresión más del festival. Aquí, el sabor también es identidad.
Por eso, venir a Bahidorá es venir con hambre: de comida, de conexión y de experiencias que solo pasan cuando todo se alinea. Porque en Bahidorá, celebrar también es sentarse a comer juntos.
