Starbucks impulsa el café mexicano en 22 mercados internacionales
El café no solo se toma, se cuenta. Y cuando una marca global decide poner el foco en el origen, la historia cambia de escala. Café mexicano Starbucks es el nombre detrás de una apuesta que conecta lo local con el mundo: una edición limitada que celebra los granos cultivados en México y los lleva a 22 mercados internacionales a partir de 2026.
Más allá del aroma y el sabor, este lanzamiento funciona como una carta de amor al campo mexicano, a las manos que trabajan la tierra y a las regiones que han hecho del café una parte esencial de su identidad. Cada bolsa cuenta algo más que notas de sabor; cuenta una historia que cruza fronteras.
Además, este café llega en un perfil de tostado rubio, ideal para quienes buscan una experiencia accesible pero llena de matices. Notas de miel y nueces tostadas aparecen desde el primer sorbo, con un perfil que se disfruta aún más cuando se acompaña con sabores como canela, cítricos o chocolate.
Café mexicano Starbucks y sus raíces
El origen lo es todo. Café mexicano Starbucks nace en regiones con tradición cafetalera profunda como Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Puebla. Territorios donde el café no es solo un cultivo, sino una herencia que se transmite de generación en generación.

Por otro lado, la Sierra Madre aporta las condiciones perfectas: biodiversidad, altura y clima que permiten desarrollar granos complejos y balanceados. No es casualidad que desde 1971 estos cafés de origen único formen parte de los más apreciados dentro del portafolio de Starbucks.
Esta edición limitada no solo resalta el sabor, también reconoce el trabajo detrás de cada cosecha. La colaboración constante con productores locales ha permitido fortalecer prácticas agrícolas responsables y elevar la calidad del grano mexicano a nivel internacional.
Café y su compromiso real
Asimismo, el impacto va más allá de la taza. Café mexicano Starbucks representa más de cinco décadas de trabajo conjunto con caficultores, impulsando iniciativas que buscan hacer las comunidades más resilientes frente al cambio climático y los retos del sector.
Programas como Todos Sembramos Café han marcado una diferencia real. Desde 2014, miles de productores han recibido plantas resistentes, capacitación técnica y herramientas para renovar cafetales y mejorar sus procesos. A esto se suma la iniciativa 100 Million Trees, enfocada en la renovación de cultivos y la sostenibilidad a largo plazo.

México, además, juega un papel clave en el mapa global del café. Con una producción estimada superior al millón de toneladas métricas, el país se consolida como uno de los referentes más importantes del sector, y Starbucks lo reconoce llevándolo a escaparates internacionales.
Un diseño con identidad
Finalmente, el empaque también cuenta su propia historia. El diseño celebra la cultura mexicana con una explosión de color donde el rosa mexicano es protagonista. Bordados tradicionales, cerámica artesanal y paisajes cafetaleros se integran en una ilustración que transmite orgullo, creatividad y comunidad.
Este café de origen único no solo conecta a quienes lo cultivan con quienes lo disfrutan, también demuestra que lo hecho en México puede viajar lejos sin perder su esencia. Café mexicano Starbucks es prueba de que cuando el origen importa, el impacto se siente en cada sorbo.
