El plan más delicioso para este 14 de febrero
Hay planes de San Valentín que se sienten forzados: globos por todos lados, menús clonados y prisas para liberar mesas. Y luego están los planes que fluyen solos, donde la comida es protagonista, la sobremesa se alarga y la noche se disfruta sin reloj. Ahí es justo donde entra la cena romántica TESTAL, una experiencia pensada para quienes saben que celebrar también es comer bien.
Desde que cruzas la puerta, el mood cambia. Nada de ruido excesivo ni ambientes acartonados. Aquí todo invita a bajar el ritmo, sentarte cómodo y dejar que la conversación haga lo suyo. Porque sí, una buena cita empieza con un buen plato frente a ti.
Compartir es parte del plan
Primero lo primero: el menú. Esta cena romántica TESTAL está diseñada para compartirse sin reglas estrictas. Arrancas con entradas que abren el apetito y también la charla, como un tiradito de atún con notas agridulces de tamarindo que despierta todo, o un camembert cremoso que pide pan, copa y compañía.
Luego vienen los platos fuertes, esos que llegan al centro de la mesa y hacen que ambos se miren con cara de “tenemos que probar todo”. Pasteles de cangrejo con un toque ahumado, un filete jugoso en forma de corazón que claramente no pasa desapercibido y sabores que se sienten especiales sin ser pretenciosos.

Finalmente, los postres hacen lo suyo. Clásicos, reconfortantes y perfectos para ese momento en el que ya nadie tiene prisa y todo se comparte, incluso el tenedor.
Ambiente que sí suma a la experiencia
Además de la comida, el ambiente es clave. Luces cálidas, velas discretas y una atmósfera que se siente íntima sin exagerar. Y claro, una copa de Moët & Chandon que llega justo a tiempo para brindar sin que el momento se vuelva rígido.
Además, este plan no se siente producido en masa. Cada detalle está pensado para que la noche fluya natural, sin música invasiva ni interrupciones constantes. Aquí la idea es clara: disfrutar, conectar y quedarte un rato más si así se da.
Por otro lado, es justo ese equilibrio entre elegancia y comodidad lo que hace que la cena romántica TESTAL funcione tan bien. No tienes que “actuar formal”, solo estar presente y dejar que la experiencia haga el resto.
Por último, celebrar San Valentín también puede ser una excusa para salir del ruido de la ciudad por un par de horas y recordar que comer bien, brindar y conversar sigue siendo uno de los planes más top que existen.

La cena romántica TESTAL estará disponible únicamente el 14 de febrero en sus sucursales de Polanco, Roma y Centro. Un plan ideal para quienes prefieren calidad, calma y sabor sobre cualquier cliché.
Reserva tu mesa en https://www.opentable.com.mx/r/testal-polanco-ciudad-de-mexico y deja que la noche se acomode sola
