Día de la Higiene Menstrual
Durante mucho tiempo, hablar de menstruación estuvo limitado a los días del periodo. A sobrevivir cólicos, cargar una toalla en la bolsa y seguir con la rutina como si nada estuviera pasando.
Pero algo está cambiando.
Actualmente, el bienestar menstrual ya forma parte de una conversación mucho más amplia alrededor del autocuidado, la salud emocional y la relación que tenemos con nuestro cuerpo. Porque entender el ciclo no solo ayuda a atravesar mejor esos días; también cambia la manera en que nos escuchamos diariamente.
Y justamente en el marco del Día de la Higiene Menstrual, Saba® México busca impulsar una visión más integral sobre el cuidado menstrual, apostando por información clara, hábitos cotidianos y una conversación mucho menos incómoda alrededor del tema.
Porque sí: el ciclo empieza mucho antes del periodo… y continúa mucho después.
Bienestar menstrual y la nueva generación que quiere entender su cuerpo
Actualmente, cada vez más personas están incorporando pequeñas rutinas de bienestar a su vida diaria: dormir mejor, hidratarse, cuidar la salud mental o prestar atención a su energía física.
Sin embargo, cuando se trata de salud menstrual, todavía existe muchísima desinformación.
De acuerdo con la Segunda Encuesta de Gestión Menstrual realizada por Essity, UNICEF México y Menstruación Digna México, el 66% de las personas encuestadas aseguró haber tenido poca o nula información cuando llegó su primer periodo. Además, el 65% desconoce que el ciclo menstrual se divide en cuatro fases.
Y honestamente, eso explica muchísimo.
Porque durante años la conversación se redujo únicamente al sangrado, dejando fuera todo lo que también afecta el cuerpo: cambios hormonales, energía, descanso, emociones y hábitos diarios.
Además, hoy existe una generación mucho más interesada en entender qué pasa dentro de su cuerpo y no solo “aguantar” síntomas.
Según la misma encuesta, el 83% de las personas menstruantes considera que menstruar les permite estar más pendientes de su salud y sus señales físicas. Y quizá ahí está el verdadero cambio cultural.
Bienestar menstrual y los pequeños hábitos que sí hacen diferencia
Por otro lado, el autocuidado menstrual ya no se limita únicamente a usar productos durante el periodo. La conversación ahora gira alrededor de construir hábitos cotidianos mucho más conscientes.
Además, desde Saba® se promueven prácticas simples pero importantes como llevar un registro del ciclo, identificar cambios físicos relevantes y prestar atención a síntomas que normalmente solemos ignorar.

Actualmente, aplicaciones de tracking menstrual, rutinas de cuidado íntimo y conversaciones abiertas sobre hormonas dejaron de ser temas “de nicho” para convertirse en parte del wellness contemporáneo.
Y honestamente, tiene sentido.
Porque el cuerpo cambia constantemente y aprender a reconocer esos cambios también es una forma de autocuidado.
Ahora bien, entre las recomendaciones compartidas por la marca destacan hábitos tan básicos —y tan olvidados— como mantenerse hidratada, descansar correctamente, cambiar frecuentemente productos menstruales y cargar un pequeño kit de cuidado íntimo para sentirse más cómoda fuera de casa.
También aparece algo importante: escuchar el cuerpo sin culpa.
Porque no todas las fases del ciclo se viven igual. Hay días de más energía y otros donde descansar debería dejar de sentirse como un lujo.
En realidad, quizá la conversación más urgente alrededor del bienestar menstrual no tiene que ver únicamente con higiene.
Tiene que ver con dejar de normalizar la desinformación.
Y empezar, por fin, a hablar del cuerpo con muchísima más naturalidad.
