Cristal soplado en Mandarin Oriental Ritz
El cristal soplado suma una nueva lectura al Palm Court de Mandarin Oriental Ritz, Madrid. El hotel incorporó una colección de floreros y violeteros diseñada por Mariluz Peñalver, fundadora de Brumalis, y realizada a mano por maestros vidrieros de la Real Fábrica de Cristales de La Granja. Las piezas ya forman parte de la decoración permanente del espacio y también están disponibles para compra. La propuesta une oficio, diseño floral y patrimonio dentro de uno de los hoteles históricos más reconocidos de la capital española.
Cristal soplado en el Palm Court
El Palm Court funciona como escenario principal de esta intervención. En ese espacio, asociado a la arquitectura Belle Époque del hotel y a sus arreglos florales, los nuevos floreros y violeteros no operan únicamente como contenedores. Su presencia introduce volumen, reflejos y transparencias que modifican la lectura del interior sin alterar su carácter histórico.
La colección trabaja con el cristal soplado como material expresivo. La luz que atraviesa las piezas, las variaciones propias del trabajo manual y la relación con las flores generan un diálogo visual con el entorno. En un hotel donde los detalles decorativos forman parte de la experiencia, estos objetos aportan una capa adicional de diseño sin desplazar la identidad del lugar.
La decisión de instalarlas en el Palm Court también subraya la importancia de los espacios de convivencia dentro de los hoteles patrimoniales. No se trata de una exhibición aislada, sino de una incorporación al uso cotidiano del lugar, donde huéspedes y visitantes pueden encontrarse con las piezas mientras el espacio mantiene su función habitual.
Brumalis y La Granja: oficio compartido
La colección fue concebida por Mariluz Peñalver desde Brumalis, proyecto madrileño vinculado a la composición floral y a una sensibilidad cercana a las formas orgánicas. Su aproximación al diseño parte de la naturaleza, pero en este caso se traslada al vidrio mediante piezas pensadas para convivir con tallos, hojas y arreglos florales dentro de un contexto arquitectónico específico.
La producción estuvo a cargo de la Real Fábrica de Cristales de La Granja, institución española dedicada a preservar la tradición vidriera. Cada florero y violetero nace de un proceso artesanal en el que el vidrio fundido se trabaja manualmente. Esa técnica, transmitida durante generaciones, provoca que ninguna pieza sea idéntica a otra.
El valor de esta colaboración está en la suma de dos enfoques. Por un lado, el conocimiento técnico de los maestros vidrieros, responsables de transformar el material en objetos estables y funcionales. Por otro, la mirada contemporánea de Brumalis, que busca una relación equilibrada entre cristal y flores sin convertir las piezas en simples accesorios decorativos.
Diseño orgánico para un hotel histórico
Mandarin Oriental Ritz, Madrid ocupa un palacio Belle Époque ubicado en el llamado Triángulo del Arte, una zona vinculada a algunas de las instituciones culturales más importantes de la ciudad. Con 115 años de historia, el inmueble ha construido parte de su identidad a partir de una mezcla entre tradición hotelera, arquitectura y vida social madrileña.
En años recientes, el hotel ha reforzado esa relación entre patrimonio y diseño interior. Sus habitaciones y suites fueron diseñadas por el estudio parisino Gilles & Boissier, con una propuesta clásico-contemporánea basada en una paleta suave, textiles trabajados y mobiliario actual. En ese contexto, la colección de cristal se integra como un gesto puntual, pero coherente con la narrativa del espacio.
La presencia de los floreros y violeteros también conecta con la dimensión gastronómica y de hospitalidad del hotel. Mandarin Oriental Ritz, Madrid cuenta con cinco bares y restaurantes bajo la dirección gastronómica de Quique Dacosta, entre ellos Deessa, reconocido con dos estrellas Michelin. La decoración floral del Palm Court forma parte de esa experiencia global, donde diseño, servicio y atmósfera se articulan en distintos niveles.
Dónde ver y comprar las piezas
La colección ya está instalada de manera permanente en el Palm Court de Mandarin Oriental Ritz, Madrid. Además de integrarse al espacio, las piezas pueden adquirirse directamente en el hotel. Los formatos de menor tamaño también están disponibles en la boutique de Brumalis, ubicada en la calle Conde de Aranda 10, en Madrid.
De acuerdo con la información compartida, los precios van de 160 a 850 euros, según el formato. La variedad de tamaños permite que algunas piezas funcionen como floreros principales, mientras que otras responden a la escala más discreta del violetero.
- Diseño: Mariluz Peñalver, fundadora de Brumalis.
- Producción: Real Fábrica de Cristales de La Granja.
- Ubicación: Palm Court de Mandarin Oriental Ritz, Madrid.
- Disponibilidad: hotel y boutique de Brumalis en Conde de Aranda 10.
- Rango de precio: de 160 a 850 euros.
Cristal soplado y permanencia
La incorporación de esta colección confirma cómo el cristal soplado puede ocupar un lugar relevante dentro del diseño hotelero contemporáneo sin perder su vínculo con la artesanía. En el Palm Court, las piezas no buscan imponerse sobre la arquitectura, sino ampliar la conversación entre historia, materia y naturaleza. Su carácter permanente permite que el proyecto no se lea como una acción temporal, sino como parte del paisaje interior de Mandarin Oriental Ritz, Madrid.




