Valentino Garavani presenta su nueva campaña Interferenze
Para cerrar el verano con una dosis de moda italiana, Valentino Garavani Interferenze lleva sus piezas a uno de los escenarios más particulares de Roma: Centrale Montemartini. El antiguo complejo de producción eléctrica, convertido en museo, sirve como punto de encuentro entre esculturas clásicas, maquinaria industrial y las siluetas de la Maison.
La campaña de septiembre de 2026 juega precisamente con ese contraste. Mármol, cuerpos humanos, motores de diésel, turbinas y prendas de Valentino aparecen juntos en imágenes donde lo antiguo y lo industrial parecen pertenecer al mismo universo.

Valentino Garavani Interferenze: moda entre mármol y acero
Centrale Montemartini no funciona simplemente como escenario para las fotografías. Su arquitectura permite crear una tensión visual entre dos mundos muy diferentes: por un lado, la blancura y perfección de las esculturas romanas; por otro, las enormes estructuras de hierro, calderas y maquinaria que recuerdan el pasado industrial del espacio.
La campaña toma como referencia la teoría del montaje del cineasta soviético Sergei Eisenstein, basada en la idea de que el significado puede surgir del choque entre imágenes. En este caso, la ligereza de las prendas se contrapone con la sensación de peso del acero, mientras los movimientos de los modelos dialogan con las posturas inmóviles de las esculturas.
El resultado es una serie de imágenes que no buscan que todos los elementos combinen de manera obvia. Más bien, los colocan frente a frente para descubrir qué sucede cuando diferentes épocas, materiales y formas de expresión se encuentran.

Diosas, reinas y máquinas industriales
Otro de los elementos que destaca en Valentino Garavani Interferenze es la presencia de figuras tomadas de la historia y la mitología. La diosa Fortuna, la musa Polimnia y la reina Cleopatra aparecen entre enormes motores y estructuras industriales.
Esta mezcla recuerda al Atlas Mnemosyne de Aby Warburg, un proyecto que exploraba las conexiones entre imágenes, épocas y culturas. Aquí, esas referencias funcionan como una especie de constelación visual en la que una escultura romana puede convivir con una pieza de maquinaria y una prenda contemporánea.
La campaña parte así de una idea sencilla, aunque bastante abierta: el significado no necesariamente está en cada objeto por separado, sino en lo que ocurre cuando dos elementos inesperados se encuentran.

La moda como punto de encuentro
Más que presentar una colección de manera convencional, Valentino utiliza Interferenze para construir un universo donde la moda forma parte de algo más amplio. Las prendas, las esculturas y las máquinas dejan de funcionar como elementos independientes y empiezan a generar nuevas asociaciones.
También es una manera de conectar con la identidad histórica de Valentino, una Maison fundada en 1960 por Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti y profundamente ligada al Made in Italy. Actualmente, Alessandro Michele ocupa la dirección creativa de la casa, mientras Jacopo Venturini es su CEO.
Entre pasado y presente, mármol y acero, Valentino Garavani Interferenze convierte la Centrale Montemartini en un escenario donde la moda no solo se lleva: también se observa, se contrasta y se interpreta.
