Festival de Wagyu: Teppan Grill presenta una nueva edición de su tradicional especial
Una temporada que no solo se come, se contempla: técnica japonesa, producto impecable y una narrativa culinaria que baja el ritmo en pleno Polanco.
Hay experiencias gastronómicas… y luego están las que te obligan a hacer pausa.
Así se vive el Festival de Wagyu en Teppan Grill, un spot que entiende que el lujo no siempre es exceso, sino precisión.
Ubicado dentro de Hyatt Regency Mexico City, este especial de temporada —disponible de abril a junio— propone algo más interesante que un menú: una forma distinta de explorar el tiempo, el sabor y la textura.
festival de wagyu CDMX: el arte de cocinar con intención
Además, bajo la dirección de Miriam Moriyama, la propuesta se aleja de lo obvio. Aquí el wagyu no necesita disfrazarse: se presenta en distintas formas que revelan su carácter sin saturarlo.
Desde un sunomono fresco que equilibra acidez y textura, hasta un chirashi donde el wagyu convive con king crab e ikura, cada plato se siente pensado, editado, contenido.

Ahora bien, uno de los momentos más interesantes es la sopa de wagyu. Reconfortante, limpia, casi meditativa. Es ese tipo de platillo que no busca impresionar, pero termina siendo el que más recuerdas.
festival de wagyu CDMX: cuando la técnica se vuelve espectáculo
Por otro lado, el corazón de la experiencia está en el teppanyaki. Aquí todo sucede frente a ti: fuego, corte, ritmo.
Cortes como rib eye, New York y tenderloin llegan a la plancha con una ejecución precisa que resalta el marmoleo característico del wagyu. La salsa de curry suma profundidad sin opacar, logrando ese balance que define toda la propuesta.
En realidad, lo que hace especial a este festival de wagyu CDMX no es solo la calidad del producto, sino cómo se construye la experiencia alrededor de él. Todo tiene intención: desde el orden del menú hasta los contrastes de textura.
Lujo que se siente, no que se presume
Además, hay detalles que elevan el recorrido sin hacerlo pretencioso. Como la galleta de arroz con chicharrón de wagyu, un giro inesperado que mezcla lo crujiente con lo umami en un solo bocado.

La certificación del Consejo de Promoción de Exportaciones de Productos Ganaderos de Japón también asegura que lo que estás probando es auténtico, trazable y fiel a su origen.
Pero más allá de eso, el espacio importa. Minimalista, silencioso, con esa estética japonesa que deja respirar al producto.
Porque al final, el Festival de Wagyu no es solo sobre carne.
Es sobre cómo eliges disfrutarla.
Y en una ciudad donde todo pasa rápido, encontrar un lugar que te invite a bajar el ritmo —aunque sea por una comida— se siente como el verdadero lujo.
