Maison Ladurée presenta en Ciudad de México el brunch parisino más codiciado
Maison Ladurée transforma las mañanas en una experiencia de elegancia francesa, pastelería icónica y sabores que viajan de París a la capital mexicana.
Hay lugares que se visitan por curiosidad y otros a los que se regresa por cómo te hacen sentir. En una ciudad donde los brunches se han convertido en parte esencial del ritual de fin de semana, Maison Ladurée propone algo diferente: una experiencia donde la gastronomía, el diseño y el arte de vivir a la francesa se encuentran en una misma mesa.
Ubicada en el corazón de Polanco, la legendaria casa parisina invita a descubrir una propuesta que va mucho más allá del desayuno. Entre macarons icónicos, viennoiserie recién horneada y recetas que combinan tradición francesa con ingredientes locales, este espacio confirma que el lujo contemporáneo también puede disfrutarse desde primera hora de la mañana.
Brunch parisino con el encanto de una maison histórica
Entrar a Maison Ladurée es sentirse por un momento en una elegante esquina de París. La atmósfera luminosa, los detalles cuidadosamente seleccionados y el servicio impecable crean el escenario perfecto para disfrutar uno de los planes gastronómicos más sofisticados de la ciudad.
El recorrido comienza con jugos naturales, café, matcha o una refinada selección de tés acompañados por frutas frescas y una exquisita variedad de viennoiserie francesa. Aquí aparecen algunos de los favoritos de la casa: el clásico croissant de mantequilla, el pain au chocolat de pistache y el famoso croissant con esencia de rosas que se ha convertido en una de las firmas más reconocidas de la marca.

Además, la propuesta incorpora guiños a la tradición mexicana con opciones como la concha de vainilla reinterpretada bajo la visión pastelera francesa, logrando un equilibrio perfecto entre dos culturas gastronómicas.
Brunch parisino que celebra lo mejor de Francia y México
La experiencia continúa con una carta que combina grandes clásicos franceses y sabores locales.
Los huevos benedictinos, el croque monsieur, los huevos cocotte y los croissants rellenos conviven con chilaquiles, enchiladas, huevos rancheros y omelettes preparados con ingredientes como flor de calabaza y chile poblano. El resultado es una propuesta diversa que permite elegir entre el confort de los clásicos o una versión más contemporánea del brunch.

Por otro lado, quienes buscan una experiencia más indulgente encontrarán opciones que elevan la experiencia gastronómica. La elegante torre de mariscos con ostiones y camarones, el tartar de atún aleta azul o las hamburguesas gourmet demuestran que el brunch ya no tiene límites horarios ni reglas estrictas.
Esta evolución refleja una tendencia cada vez más presente en la gastronomía actual: experiencias más completas, relajadas y diseñadas para disfrutarse sin prisas.
Los macarons que conquistaron al mundo
Hablar de Ladurée es hablar inevitablemente de sus macarons.
Desde hace más de un siglo, estas pequeñas piezas de alta repostería se han convertido en uno de los mayores símbolos gastronómicos de Francia. Su textura delicada, sabores refinados y estética impecable los han transformado en un objeto de deseo para viajeros y amantes de la pastelería alrededor del mundo.
Ahora bien, el cierre perfecto para cualquier visita llega con una selección de postres emblemáticos como el Pain Perdu, el French Toast, el célebre Ispahan, el tradicional flan parisino y tartas de temporada que cambian a lo largo del año.
Cada plato parece diseñado para prolongar la experiencia un poco más.
Más de 160 años celebrando el arte de vivir
La historia de Maison Ladurée comenzó en 1862 en París y, desde entonces, se ha convertido en una referencia global de elegancia, tradición e innovación gastronómica.
En realidad, gran parte de su éxito radica en haber entendido que la experiencia es tan importante como el producto. Cada detalle, desde la decoración hasta la presentación de los platillos, forma parte de una filosofía que celebra los pequeños placeres cotidianos.

Hoy, esa misma esencia encuentra un nuevo hogar en Ciudad de México, donde el brunch se transforma en una invitación a disfrutar la mañana con calma, estilo y mucha sofisticación.
Un pedazo de París en el corazón de Polanco
Maison Ladurée demuestra que las mejores experiencias no siempre requieren tomar un avión. A veces basta con cruzar una puerta para sentir que la ciudad desaparece y que, por unas horas, París está mucho más cerca de lo que imaginabas.
Porque hay desayunos memorables, hay brunches espectaculares y luego está Ladurée: un lugar donde cada mañana se convierte en una celebración del buen gusto.
