VEN A VER EL MUNDIAL A FIAMMA, REKO Y SAN-TO.
El Mundial no solo se vive en los estadios. También se vive en las mesas compartidas, en los gritos de gol entre amigos y en esos lugares donde la energía colectiva transforma un partido en un recuerdo.
Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 a punto de encender la pasión futbolera, tres espacios de la Ciudad de México prometen convertirse en algunos de los puntos de encuentro más vibrantes para seguir cada jugada: Fiamma, Rekō Asian Fusion y San-to Hand Roll Bar.
Y sí, dos de ellos están a solo unos pasos del Ángel de la Independencia, listos para recibir a quienes quieran celebrar una victoria de México como se debe.
Ver el Mundial 2026 en CDMX: Fiamma convierte cada partido en una celebración italiana
Si la idea es combinar fútbol y buena mesa, Fiamma tiene preparada una temporada mundialista con sabor italiano.
Además de transmitir todos los partidos en pantallas gigantes, las sucursales de Reforma y Pedregal ofrecerán promociones especiales durante los encuentros de la Selección Mexicana. Shots de cortesía, promociones 2×1 en bebidas y paquetes para grupos forman parte de la experiencia.


Por otro lado, la ubicación de Reforma tiene una ventaja difícil de superar: se encuentra a pocos minutos del Ángel de la Independencia, convirtiéndose en una parada estratégica para quienes quieran seguir la celebración después del silbatazo final.
Aquí el fútbol se disfruta entre pastas, pizzas, cocteles y largas sobremesas que pueden extenderse hasta mucho después del partido.
Ver el Mundial 2026 en CDMX: San-to y Rekō llevan la pasión futbolera a otro nivel
Cuando se trata de experiencias inmersivas, San-to Hand Roll Bar y Rekō Asian Fusion quieren jugar en otra liga.
Además de las transmisiones en vivo, ambos espacios apostarán por dinámicas diseñadas para amplificar cada momento del torneo. Desde shots de tequila o mezcal con cada gol hasta campanas especiales para celebrar las anotaciones de México, el ambiente promete mantenerse encendido durante todo el campeonato.


Ahora bien, cuando juega la Selección Mexicana, la experiencia escala todavía más. Happy hour en tiempos extra, sake bombs colectivos y activaciones especiales convierten cada encuentro en una auténtica fiesta.
Por otro lado, la decoración temática y el sonido envolvente buscan transportar a los asistentes directamente al corazón de la competencia.
Ver el Mundial 2026 en CDMX: una experiencia gastronómica inspirada en cada país
Además, tanto San-to como Rekō llevarán el concepto más allá de la transmisión deportiva. Durante el torneo presentarán menús especiales inspirados en las selecciones que jueguen cada jornada.
La propuesta busca que cada día tenga una identidad distinta, mezclando sabores internacionales con la emoción del calendario mundialista.
Por otro lado, la música también tendrá un papel protagonista. Mariachis, samba, flamenco y diversas expresiones musicales acompañarán las jornadas más importantes, creando una atmósfera que celebra no solo el fútbol, sino también la diversidad cultural que define una Copa del Mundo.

Ver el Mundial 2026 en CDMX: la fiesta continúa después del silbatazo
En realidad, uno de los grandes atractivos de estos espacios es que la experiencia no termina cuando acaba el partido.
Además, San-to y Rekō tendrán DJ sets posteriores a los encuentros clave de jueves, viernes y sábado, transformando la emoción deportiva en una extensión natural de la vida nocturna de la ciudad.
Por otro lado, conforme avance el torneo y aumente la tensión de las fases decisivas, el ambiente promete crecer partido tras partido. Y si México logra avanzar en la competencia, estos lugares podrían convertirse en algunos de los escenarios más animados de la capital.
Cada Mundial tiene sus momentos inolvidables. Algunos ocurren en la cancha y otros alrededor de una mesa rodeada de amigos.


Este 2026, Fiamma, San-to y Rekō quieren convertirse en parte de esas historias que se cuentan años después: el gol inesperado, la celebración improvisada y la noche que terminó mucho más tarde de lo planeado.
Porque cuando rueda el balón, la ciudad también entra al juego.
