Mujeres haciendo videojuegos en Latinoamérica
Durante demasiado tiempo hemos entendido la industria del videojuego como un territorio dominado exclusivamente por hombres con sudaderas anchas y tazas de café frío frente a monitores gigantes. Pero la realidad, como suele ocurrir cuando alguien decide encender la luz y mirar debajo de la alfombra, es infinitamente más rica, compleja y diversa. La historia del desarrollo digital en nuestra región tiene nombres propios que rara vez aparecen en los grandes titulares, y ya era hora de empezar a hacer espacio en los estantes para ellas.
Eso es exactamente lo que propone Victoria “Cataxis” Pérez con su nuevo proyecto editorial. Tras más de ocho años documentando metódicamente la trastienda de la industria creativa en México y el resto de la región —una labor titánica que incluye una base de datos con más de 1,500 títulos nacionales y el lanzamiento el año pasado de una investigación sobre Centroamérica—, la autora ha decidido volcar su experiencia en un libro tan necesario como urgente. Se trata de 25 Mujeres Haciendo Videojuegos en Latinoamérica, una obra que acaba de activar su campaña en Kickstarter con una meta inicial de 32,000 pesos mexicanos.

Mucho más que una simple compilación de biografías
Lejos de limitarse a un frío directorio de currículums, el volumen funciona como un mapa íntimo de la creación contemporánea. Entre sus páginas desfilan diseñadoras, artistas, programadoras, productoras y creadoras cuyas trayectorias ayudan a entender cómo se construyó el ecosistema digital latinoamericano desde los cimientos. Es un recorrido que va desde los primeros intentos independientes hasta la consolidación de estudios que hoy compiten en mercados internacionales, todo contado desde la perspectiva de quienes tuvieron que abrir brecha a pulso.
Lo interesante de este tipo de investigaciones no es solo el archivo histórico que rescatan, sino la conversación más amplia que generan sobre el talento local. Cuando una industria crece sin mirar su propio pasado, corre el riesgo de borrar a sus protagonistas. Este libro actúa como un recordatorio tangible de que las mujeres no están llegando ahora al sector; llevan años diseñando las reglas del juego.

Cómo apoyar la campaña y llevarse material exclusivo
Para hacer realidad la primera edición impresa, la campaña en Kickstarter no solo depende de la generosidad de los mecenas, sino que ofrece un sistema de recompensas bastante tentador para cualquier entusiasta del medio. Hay opciones que van desde las copias digitales hasta ejemplares físicos firmados por la propia autora, además de contenido inédito recopilado durante los años de investigación.
Además, el proyecto contempla metas ampliadas muy interesantes. Si la recaudación supera las expectativas iniciales, la idea es financiar una edición digital premium a color y, lo que es aún más importante, una traducción profesional al inglés para cruzar fronteras y demostrarle al mundo que el talento latinoamericano tiene mucho que decir.

Al final, proyectos como este nos recuerdan que la cultura digital se construye con memoria, con paciencia y, sobre todo, con historias bien contadas. Apoyar هذا libro no es solo un acto de mecenazgo cultural; es asegurar que la próxima generación de creadoras tenga a quién mirar cuando busque referentes en la pantalla.
