Pomellato revive Moneta Orientale, su talismán de color y oro
Hay piezas de joyería que funcionan como accesorios y otras que parecen guardar una historia propia. Moneta Orientale, una creación de Pomellato de 1997, pertenece a esa segunda categoría y ahora regresa reinterpretada para el presente.
Como parte de Memorie d’Archivio, la serie anual con la que la maison milanesa recupera piezas de su legado, Pomellato vuelve a poner en escena este particular talismán de oro, color y formas irregulares. El resultado mantiene la esencia del diseño original, pero la lleva hacia una nueva exploración de materiales y combinaciones cromáticas.
Moneta Orientale regresa casi 30 años después
La historia de Moneta Orientale comienza en 1997, cuando Pomellato creó esta pieza inspirada en los amuletos de la suerte.
Su elemento central es un disco circular de forma deliberadamente irregular, acompañado por un centro geométrico. La composición hace referencia a la armonía entre el cielo y la tierra y convierte la pieza en una representación de prosperidad.
Más que buscar una geometría perfecta, el diseño apuesta por lo orgánico. Esa imperfección controlada es precisamente parte de su personalidad y conecta con la manera en que Pomellato suele entender la joyería: piezas reconocibles, pero alejadas de lo convencional.

33 combinaciones para jugar con el color
Si hay algo que distingue a esta nueva versión de Moneta Orientale es la cantidad de posibilidades que ofrece.
La colección llega en 33 combinaciones de piedras duras y gemas preciosas, creando diferentes interpretaciones del mismo talismán. Entre los materiales aparecen opciones como jade negro, amazonita y labradorita, además de composiciones con diamantes, zafiros y rubíes.
El resultado es una colección donde el color deja de ser simplemente un detalle y se convierte en parte fundamental de la identidad de cada pieza.
El pavé irregular también cuenta la historia
Otro de los elementos característicos de esta reinterpretación es el pavé irregular de Pomellato.
Diamantes, zafiros y rubíes se integran en composiciones que mantienen ese equilibrio entre orden y espontaneidad. Cada pieza conserva la estructura reconocible de Moneta Orientale, pero las piedras hacen que cada combinación tenga una personalidad distinta.
Además, la elaboración se realiza completamente a mano en Casa Pomellato, en Milán, donde la tradición artesanal de la maison se encuentra con una mirada más contemporánea.

Un talismán pensado para llevar sobre la piel
Desde su concepción, Moneta Orientale fue pensada como una pieza para llevar directamente sobre la piel, reforzando su relación con la idea de amuleto.
Esa conexión con los objetos que tradicionalmente asociamos con protección y buena fortuna sigue presente en la reinterpretación de 2026. La diferencia está en que ahora la simbología convive con una propuesta mucho más amplia de color, materiales y posibilidades de styling.
Es una joya que puede funcionar como un pequeño objeto personal, pero que también tiene suficiente presencia para convertirse en el centro de un look.
Pomellato mira hacia su archivo sin quedarse en el pasado
Con Memorie d’Archivio, Pomellato recupera diseños históricos para volver a explorarlos desde el presente. En el caso de Moneta Orientale, la apuesta está en conservar una silueta creada hace casi tres décadas y utilizar el color, las piedras y el trabajo artesanal para darle nuevas interpretaciones.
Fundada en Milán en 1967, la maison se ha construido alrededor de una identidad marcada por las piedras de color, las formas distintivas y una idea de elegancia que no necesita seguir las reglas más tradicionales de la joyería.
Ahora, Moneta Orientale vuelve a demostrarlo: a veces mirar hacia el archivo no significa repetir el pasado, sino encontrar nuevas maneras de llevarlo.

