Bottega Veneta Summer 2027: vestir con más libertad
Para Bottega Veneta, el verano no comienza de golpe. Llega poco a poco, cuando cambia la luz, las capas empiezan a desaparecer y el cuerpo recupera una sensación distinta de libertad. Esa transición entre primavera y verano es el punto de partida de Bottega Veneta Summer 2027, una colección que explora la ligereza, el movimiento y una forma más abierta de entender la ropa.
Presentada desde Milán, la colección parte de una idea sencilla pero poderosa: quitar capas no solamente cambia la manera de vestir, también puede cambiar la manera en que nos relacionamos con nuestro propio cuerpo. La ropa deja de sentirse como una barrera y comienza a moverse con quien la lleva.

Summer 2027: cuando las capas empiezan a desaparecer
La nueva colección imagina el paso de primavera a verano como una transformación gradual. Los looks pierden peso visual y físico, mientras las prendas comienzan a dejar más espacio entre el cuerpo y la ropa.
El tailoring se relaja sin perder precisión y las siluetas adquieren mayor fluidez. Las prendas parecen acompañar el movimiento en lugar de intentar controlarlo, creando una sensación de ligereza que se convierte en uno de los principales códigos de la temporada.
El cuero, uno de los materiales fundamentales de Bottega Veneta, también cambia de carácter. En Summer 2027 aparece trabajado desde una perspectiva más ligera, demostrando que la artesanía de la casa puede transformar incluso materiales tradicionalmente asociados con estructura y protección.

La artesanía también puede sentirse imperfecta
La colección mantiene uno de los elementos más reconocibles de Bottega Veneta: la importancia del trabajo manual.
Aquí, la artesanía no busca esconder cada rastro de su proceso. Por el contrario, la inteligencia de la mano permanece visible, incluyendo pequeñas imperfecciones que recuerdan que detrás de cada pieza existe una persona, un gesto y una manera particular de trabajar los materiales.
Esta aproximación también aparece en el Intrecciato, uno de los códigos históricos de la casa. El tejido no funciona solamente como una técnica aplicada al cuero; dentro de la colección representa una idea más amplia de conexión entre materiales, disciplinas, personas y formas de crear.
Por eso, la colaboración se convierte en otra manera de entrelazar elementos. La colección entiende la creatividad como algo que sucede cuando diferentes perspectivas se encuentran.

Masculino y femenino dejan de ser categorías rígidas
Otro de los movimientos importantes de Summer 2027 ocurre en la manera de entender las identidades dentro de la ropa.
Las fronteras entre lo masculino y lo femenino se vuelven más flexibles. Las prendas y siluetas pueden moverse entre ambos códigos sin buscar necesariamente una neutralidad absoluta.
La propuesta habla más bien de libertad: la posibilidad de cambiar de posición, combinar referencias y elegir cómo queremos vestir sin quedar limitados por una sola definición.
Esa idea conecta directamente con el concepto general de la colección. Si las prendas dejan más espacio para el cuerpo, también existe más espacio para decidir cómo queremos habitarlas.

Menos ropa, más sensación
En Summer 2027, la ligereza no se plantea únicamente como una cuestión estética. También funciona como una actitud.
La colección propone quitar aquello que sobra para dejar que el cuerpo se mueva con mayor libertad. El resultado es una relación más relajada entre las prendas, el espacio y quien las lleva.
La llegada del verano se convierte así en una oportunidad para desprenderse de ciertas capas, tanto físicas como simbólicas. No se trata solamente de vestir menos, sino de sentir más: el movimiento, el aire, la piel y la posibilidad de cambiar.

Bottega Veneta imagina el verano desde Milán
La ciudad de Milán funciona como el escenario natural para esta transición. Su cambio de estaciones hace evidente cómo la luz, la arquitectura y la manera de vivir transforman también la forma de vestir.
Summer 2027 captura precisamente ese momento en el que la primavera empieza a convertirse en verano y todo parece abrirse un poco más.
Después del show y durante la noche, esa sensación continúa a través del movimiento y la música. La campaña fue fotografiada por Chris Rhodes, mientras que la música estuvo a cargo de Mark Leckey, acompañando una colección que encuentra su fuerza en algo aparentemente sencillo: dejar espacio para moverse.
Con Summer 2027, Bottega Veneta presenta una visión del verano en la que la precisión y la artesanía conviven con prendas más ligeras, siluetas menos contenidas y una idea cada vez más libre de lo que significa vestirse.
