Vanessa Franco: “Canto lo real, no lo perfecto”
Hay una edad en la que empiezas a darte cuenta de que crecer no se parece demasiado a lo que imaginabas cuando eras niña. Cumplir años deja de ser únicamente pastel y regalos; algunas relaciones ya no se pueden rescatar, ciertas inseguridades se vuelven más ruidosas y, de pronto, mantener la rutina no necesariamente significa estar bien.
Para Vanessa Franco, esas contradicciones se convirtieron en canciones.

La cantautora mexicana de 25 años comenzó su carrera profesional en 2020 con Guerrero, un sencillo creado como homenaje al sector salud durante la pandemia. Desde entonces ha publicado más de 28 canciones, lanzó un primer álbum, Sintonía, y ahora prepara Vulnerable, un segundo proyecto previsto para 2027 que representa una etapa mucho más personal de su carrera.
Y quizá lo más interesante no es todo lo que ha hecho, sino lo que descubrió sobre sí misma mientras lo hacía.
Primero tuvo que descubrir qué quería decir
Como sucede con muchos proyectos que comienzan a una edad temprana, Sintonía fue también una búsqueda de identidad.
Vanessa estaba intentando entender quién era como artista y qué quería comunicar a través de sus canciones. Después de lanzar el álbum, sin embargo, llegó una conclusión: todavía no se sentía completamente representada por lo que estaba haciendo.
Necesitaba dejar de crear desde lo que esperaba el resto y empezar a escribir desde su propia experiencia.
De ahí surgió una frase que hoy funciona casi como una declaración de principios para su proyecto: “Canto lo real, no lo perfecto”.
La idea es bastante sencilla, pero llevarla a una canción puede ser mucho más complicado. Significa hablar de lo que duele sin convertirlo necesariamente en una historia bonita, aceptar las contradicciones y permitir que una canción documente una etapa de la vida tal como fue.
“3 segundos” habla de algo que quizá ya vivimos
Uno de los ejemplos más claros de esta nueva etapa es “3 segundos”, una canción sobre esos momentos en los que alguien que te hizo daño vuelve a aparecer como si nada hubiera pasado.
Pero la canción no está construida desde la nostalgia.
Su centro está en los límites: en entender que extrañar a alguien no necesariamente significa que debas abrirle nuevamente la puerta.

Vanessa convierte ese regreso en una especie de conversación con el amor propio. Porque hay ocasiones en las que querer a alguien también implica reconocer que volver a intentarlo no es necesariamente lo que necesitas.
Y esa contradicción es precisamente parte de lo que la artista busca explorar: emociones que no siempre tienen una respuesta sencilla.
Cumplir años también puede dar miedo
Después llegó “Cumpleaños”, una canción que se mueve por un territorio completamente diferente, pero que conserva la misma intención de hablar desde lo personal.
Aquí Vanessa explora algo que probablemente muchas personas han sentido y pocas veces dicen en voz alta: el miedo a crecer.
La canción comienza con esa idea casi universal de esperar los cumpleaños cuando eres niña y sentir que cada año nuevo es una celebración. Hasta que, en algún punto, la emoción comienza a mezclarse con ansiedad.
El tiempo pasa, cambias, aparecen responsabilidades y empiezas a preguntarte qué sucedió con aquella versión de ti que quería conquistar el mundo.
“Cumpleaños” funciona como una conversación entre diferentes etapas de una misma persona: la niña que todavía no conocía el miedo, la adolescente que quería encajar y la adulta que intenta encontrar su lugar entre expectativas y responsabilidades.
Más que intentar detener el tiempo, la canción propone aprender a mirarlo de otra manera.
¿Y qué pasa cuando tu peor crítica eres tú?
Con “Mejor que yo”, Vanessa dirige la conversación hacia un lugar todavía más íntimo: la voz interna que constantemente cuestiona lo que hacemos.
La canción explora esa parte de nuestra mente que puede convertir un pequeño error en un fracaso enorme o minimizar algo que acabamos de conseguir.
Es una experiencia especialmente reconocible cuando la autoexigencia comienza a confundirse con nuestra identidad.

En lugar de aceptar esa voz como una verdad absoluta, “Mejor que yo” plantea la posibilidad de cuestionarla y practicar algo que no siempre resulta sencillo: reconocer nuestros propios logros sin sentir que tenemos que demostrar constantemente que los merecemos.
Cuando seguir con tu vida no significa estar viviendo
El capítulo más reciente de esta etapa es “Piloto Automático”, cuarto adelanto del próximo álbum.
La canción habla de esa sensación de levantarte todos los días, ir a trabajar, sonreír, contestar mensajes y cumplir con todo lo que tienes que hacer mientras emocionalmente estás en otro lugar.
No necesariamente estás detenido. Al contrario: sigues avanzando.
Solo que estás funcionando en automático.
Ese concepto conecta directamente con la filosofía que Vanessa está construyendo alrededor de Vulnerable: hablar de aquello que muchas personas experimentan pero no siempre saben cómo expresar.
La frase que acompaña esta nueva canción lo resume de manera bastante directa: “Cuando sobrevivir se vuelve costumbre y vivir deja de ser prioridad”.
De los escenarios al contacto directo con nuevas generaciones
La música no es el único espacio en el que Vanessa busca generar ese vínculo.
Además de sus presentaciones junto a artistas como Jesse & Joy, Kany García y Reik, así como escenarios que incluyen el Zócalo de la Ciudad de México y el Lunario del Auditorio Nacional, la cantante participa en giras escolares dirigidas a estudiantes de secundaria y preparatoria.
El objetivo es utilizar la música y las experiencias personales como una herramienta para hablar con jóvenes sobre sus sueños, emociones y aquello que muchas veces resulta difícil decir en voz alta.

Durante los próximos meses están contemplados 10 conciertos más en secundarias y preparatorias públicas de Ciudad de México, con una expectativa de alcanzar a más de 5,000 estudiantes.
Aquí la música adquiere otra dimensión: deja de ser solamente entretenimiento y se convierte en un espacio para escuchar, acompañar y expresarse sin juicios.
Vanessa todavía está escribiendo quién quiere ser
Quizá por eso Vulnerable resulta un título tan adecuado para el momento que atraviesa Vanessa.
Después de comenzar su carrera intentando encontrar un lugar dentro de la música, ahora parece estar más interesada en descubrir qué sucede cuando deja de intentar encajar en una idea determinada de artista.
Las canciones que ha presentado durante 2025 y 2026 funcionan como pequeñas fotografías de ese proceso: una relación que necesita límites, el miedo a cumplir años, una mente que se sabotea y una rutina que continúa incluso cuando emocionalmente ya no estás presente.

No son necesariamente historias perfectas.
Y probablemente esa sea la intención.
Vanessa Franco está construyendo un proyecto en el que cada canción funciona como una nueva pieza de su propia historia. Una historia que todavía está escribiendo y que, por ahora, parece tener una regla bastante clara: antes que cantar lo que debería sentir, quiere cantar lo que realmente siente.
