Malta: un viaje por nueve mil años de historia a través de su gastronomía
En el corazón del Mediterráneo, Malta invita a descubrir su identidad a través de los sabores que han acompañado su historia. Entre recetas tradicionales, ingredientes locales, vinos autóctonos y restaurantes reconocidos por la Guía MICHELIN, el archipiélago ofrece una experiencia culinaria donde las influencias de distintas civilizaciones conviven con una escena gastronómica en constante evolución.
Con aproximadamente nueve mil años de historia, Malta ha construido una cocina marcada por su ubicación entre Europa y el norte de África. Fenicios, romanos, árabes, la Orden de los Caballeros de San Juan y los británicos dejaron huellas que hoy se reconocen en sus ingredientes, técnicas y costumbres alrededor de la mesa.

Gastronomía de Malta: recetas que cuentan historias
La cocina maltesa encuentra buena parte de su esencia en los productos del mar y la tierra. Pescados, mariscos, vegetales, hierbas aromáticas y aceite de oliva forman parte de una tradición que aprovecha los ingredientes locales y mantiene una estrecha relación con la cocina de temporada.
Entre sus platillos emblemáticos destaca la fenkata, una preparación de conejo asociada con las reuniones familiares y los encuentros entre amigos. Puede servirse frito o en estofado, acompañado de pasta y un caldo elaborado con ingredientes como vino, ajo, hierbas y semillas de hinojo.
Otra especialidad es el bragioli, un platillo de carne de res enrollada y rellena con carne molida, huevo, pan molido, ajo y hierbas, que se cocina lentamente en una salsa de tomate y vino tinto. También sobresale el zalzett Malti, una salchicha tradicional sazonada con sal marina, pimienta negra, cilantro, perejil y ajo.
La experiencia gastronómica no se limita a los restaurantes. Los puestos callejeros, los establecimientos familiares y las cafeterías de las plazas permiten conocer el lado cotidiano de Malta y su isla hermana, Gozo. En sus mesas también se encuentran influencias británicas, como el té con leche, y pasteles salados con rellenos de espinaca, atún o ricotta.

Malta y Gozo: una tradición vinícola con raíces antiguas
El vino es otro de los grandes protagonistas de la identidad culinaria maltesa. La viticultura organizada se remonta al siglo VIII a. C., cuando los fenicios introdujeron esta práctica en las islas. Un naufragio fenicio descubierto frente a las costas de Gozo, fechado aproximadamente en el año 700 a. C., contenía ánforas locales utilizadas para transportar vino.
A lo largo de los siglos, la producción atravesó distintas etapas. Los romanos incorporaron nuevas prácticas agrícolas, mientras que la llegada de la Orden de los Caballeros de San Juan en 1530 enriqueció la cultura vinícola con referencias de otras regiones europeas.
Hoy, las variedades autóctonas Ġellewża y Girgentina forman parte del patrimonio vitivinícola de Malta. La modernización del sector, las inversiones de las bodegas y la introducción de las regulaciones DOK en 2007 contribuyeron a fortalecer la calidad y la identidad de sus vinos.
Actualmente, Malta y Gozo cuentan con diez bodegas registradas bajo la denominación DOK, con una producción conjunta de poco más de 1.2 millones de botellas al año. Sus viñedos y espacios de degustación ofrecen una oportunidad para conocer cómo el clima y las características del archipiélago influyen en cada botella.
La cultura de bebidas también incluye la cerveza lager Cisk y Kinnie, una bebida sin alcohol de sabor agridulce elaborada con naranja y hierbas aromáticas.

Una escena culinaria que mira hacia el futuro
La tradición convive con una nueva generación de chefs que reinterpreta los sabores locales mediante técnicas contemporáneas. Este desarrollo se refleja en la Guía MICHELIN Malta 2026, que incluyó 48 restaurantes, entre ellos uno con dos Estrellas MICHELIN, seis con una Estrella y cinco selecciones Bib Gourmand.
ION Harbour mantuvo sus dos Estrellas MICHELIN por tercer año consecutivo. La edición también reconoció a George Attard, chef de 31 años originario de Gozo y responsable de Level Nine at The Grand, con el Premio MICHELIN al Chef Joven. Rosamì recibió el reconocimiento al Servicio, mientras que Miljan Radonjic, de De Mondion, obtuvo el Premio MICHELIN al Sommelier.
Para Michelle Buttigieg, representante de VisitMalta para Norteamérica, la gastronomía permite conectar con el patrimonio cultural de las islas, al tiempo que sus chefs incorporan nuevas ideas y expresiones culinarias.
Recorrer Malta a través de su cocina es descubrir una historia que continúa escribiéndose: desde los guisos tradicionales y las variedades de uva autóctonas hasta las propuestas de restaurantes contemporáneos. Una experiencia mediterránea que reúne tradición, territorio y creatividad en cada mesa.
